Y con la sonrisa se van a quedar

¿Qué pasará el 2-O? A esta pregunta intentaré responder más adelante. Lo que sí que sabemos es lo que ha ocurrido antes del 1-O. Y es que una serie de políticos llamados independentistas han dado un golpe de estado al status quo institucional y legal vigente en España desde el 1978. Y digo “llamados” porque todo este proceso está supervisado por las CUP. Un partido que no es independentista, tampoco españolista, tampoco catalanista, tampoco… Sino que son “anti” todo. Si mañana se proclamara la independencia en Cataluña protestarían por ella. Si se hace blanco, ellos negros. Si se hace negro, ellos blanco. Son outsiders de la sociedad. El problema es que dos personajes siniestros –Puigdemont y Junqueras- los han necesitado para intentar salirse con la suya.

El problema es que hasta no hace mucho nadie se pensaba que las cosas iban en serio, como escribió Gil de Biedma. Tampoco entre los de Junts pel Sí. Ellos estaban tensando una cuerda, pero controlada. Mientras decían ciertas cosas aquí, por detrás seguían negociando con tranquilidad con España y con la Moncloa. El diálogo con España no se ha roto nunca. Ni en estos momentos convulsos. El problema es que, para mantener ciertas prebendas, han necesitado a los de las CUP. Y, por eso, los días 6 y 7 de septiembre vivimos los momentos más nefastos y vergonzosos de la historia de la democracia en España.

Salieron adelante dos leyes, por así decirlo, que dieron impulso no sólo a esta panda de anarquistas antisistema, sino a aquellos acólitos subvencionados que deben ganarse el suelo. Me refiero a la ANC y a Ómnium. De no hacerlo se quedaban en fuera de juego. Sus dos líderes llevan años viviendo del cuento y sin dar un palo al agua. No quieren que se les acabe el chollo. Por eso levantan las “masas” y organizan concentraciones pacíficas bajo el lema “la revolta dels somriures”. Esta revolta es muy interesante. Mientras sonreían se cargaban coches de la Guardia Civil. Lo mismo en la calle que en las universidades. Al final se quedaran con la sonrisa y con un palmo de narices.

Lo interesante del tema es que todo el mundo miente menos ellos. En un abrir y cerrar de ojos se han cargado la Constitución, el Estatut y ciertas leyes que rigen el día a día catalán. Y las han sustituido por un transgénico sin forma jurídica y sin condiciones. Hace años Charles Bronson estrenó el film “Yo soy la ley”. Pues eso, Junqueras y Puigdemont son la ley. El lejano oeste implantado en Cataluña. Ambos saben y sabían cuando lo votaron que era todo una pantomima. Que nunca se verificarían estas leyes y que no entrarían en vigor. Han mentido a los catalanes y, algunos, aún los siguen y creen lo explicado por ellos.

En los últimos días hemos vivido mentiras, exaltaciones de patriotismo, rupturas de relaciones familiares y de amistad, enrocamientos, dislexias legales, tergiversaciones, sonrisas, lloros, decepciones, intransigencias, degradaciones, abusos… Todo esto han tenido que soportar los ciudadanos catalanes por la inutilidad de unos políticos que no han sabido solucionar un problema porque, como siempre, es más fácil sacar a la gente a la calle que dialogar.

El punto importante es saber qué queremos y hacia dónde vamos. Y me refiero al gobierno catalán. Si el 2-O hay que empezar a dialogar lo primero que uno debe plantearse es lo que quiere y necesita. Saben muy bien que nunca conseguirán la independencia. Ni con el PP ni con el PSOE. Ambos son partidos constitucionalistas. Unos pueden hablar de federalismos, pero, al final, hablan de España. Y esto lo tienen muy claro. Tampoco Podemos se lo daría, porque se toparían con la ley y ésta no se puede romper como han intentado hacer en Cataluña.

Por eso es importante tener una hoja de ruta. El futuro del 2-O está allí y no en quimeras. Es cierto y plausible que deben arreglarse cosas. Quizás la estructuración autónoma ha tocado techo y debe ser revisada. Quizás hay puntos de dialogo y de encuentro. Ahora bien, si éste es el momento de arreglarlo todo, que Cataluña tome las riendas y no haga como Pujol. Si debemos ir hacia adelante ha de ser con todas las consecuencias y que nadie se raje en el último momento. Porque, la realidad es que, a muchos catalanes ya les está bien el papel de víctima. Y no es eso. Los políticos catalanes deben afrontar este reto teniendo muy claro lo que quieren para la Cataluña del siglo XXI. Sin lloros y sin victimismo. Siendo estadistas y no comprimarios de la política.

A partir del 2-O hay un gran reto. Debemos emprenderlo y trabajarlo hasta las últimas consecuencias. Es la última oportunidad. Cataluña es tan española como Dos Hermanas. Esto lo saben Junts pel Sí. Por lo tanto, hagámoslo. No sólo por nosotros, sino por el futuro de catalanes y españoles que desean vivir y crecer en armonía.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Información básica sobre Protección de Datos

  • Responsable: SERGIO FIDALGO.
  • Fin del tratamiento: Mantener una relación comercial y el envío de comunicaciones sobre nuestros productos y servicios.
  • Legitimación: El consentimiento del usuario.
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros, salvo por una obligación legal.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
  • Contacto: elcatalandigital.es@gmail.com.
  • Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en Política de Privacidad.