La extrema izquierda ‘caviar’ barcelonesa ya ha comenzado a mover sus fichas ante la pérdida de peso político en las instituciones autonómicas y locales. La CUP lideró este sábado un encuentro en el barrio de Gracia para reactivar su maquinaria electoral de cara a las municipales del año 2027. Los antisistema que critican el capitalismo mientras se sitúan en la parte media alta de la sociedad buscan recuperar la representación perdida en el consistorio barcelonés, donde no consiguen representación desde los comicios de 2015.
La puesta en escena tuvo lugar en el centro cultural La Violeta de Gràcia bajo el nombre de la primera Assemblea Popular Municipalista. El acto congregó a unas 200 personas y sirvió para escenificar la alianza inicial entre la formación independentista, Comunistes de Catalunya y Anticapitalistes. El objetivo prioritario de este bloque es aglutinar el voto más radical de la ciudad mediante una candidatura única de izquierda rupturista.
A pesar de que el horizonte electoral ante los comicios municipales de mayo de 2027 es el principal motor del movimiento, los organizadores insisten en que el proyecto pretende consolidar una estructura permanente en el tiempo. El plan pasa por tejer una red de control ideológico en los diferentes barrios de la capital catalana bajo el clásico mantra de la construcción del poder popular. La intención de los promotores es instrumentalizar el tejido asociativo vecinal para desgastar al actual equipo de gobierno municipal.
Durante el encuentro se repitieron las consignas habituales contra la inversión privada, el turismo y el desarrollo económico de la ciudad. Los activistas aseguran que el capital expulsa a los vecinos de los barrios y abogan por intervenir de manera drástica el mercado inmobiliario y la actividad comercial.
La estrategia de esta nueva plataforma contempla la asimilación de diversos colectivos sectoriales contrarios a las infraestructuras estratégicas de Cataluña. En la reunión participaron representantes de entidades que promueven el boicot a la ampliación del aeropuerto de El Prat o que combaten los grandes eventos internacionales. Esta amalgama de siglas busca generar un clima de confrontación constante frente al modelo de crecimiento de la ciudad.
La cita de este fin de semana es solo el punto de partida de un calendario de movilizaciones que se reactivará de forma inmediata tras el periodo estival. Los organizadores ya han fijado una segunda gran asamblea para el próximo mes de octubre con el fin de perfilar el programa definitivo. Para esa fecha esperan haber seducido a nuevas facciones del activismo barcelonés decepcionadas con la deriva de los comunes.
Este movimiento es un intento desesperado de la CUP por frenar su progresiva irrelevancia institucional. El pacto previo sellado esta misma semana entre los anticapitalistas y los comunistas catalanes confirma la necesidad de unir fuerzas ante el retroceso electoral de la izquierda radical. Las bases de la futura lista electoral se presentarán formalmente a la opinión pública durante el otoño.
El discurso de la nueva plataforma se centra en culpar de todos los males de la ciudad a las supuestas dinámicas neoliberales y conservadoras del consistorio. Los líderes radicales ignoran de manera deliberada el impacto de las políticas intervencionistas que la propia izquierda aplicó en Barcelona durante los últimos mandatos. Su receta insiste en la parálisis de proyectos urbanísticos y en la asfixia regulatoria a los sectores productivos.
La irrupción de este espacio añade más presión al gobierno municipal del PSC, que ya gobierna en una notable minoría en el Ayuntamiento. Los socialistas se verán obligados a lidiar con una oposición callejera más agresiva a medida que se acerque la cita con las urnas. La fragmentación en el espacio de la izquierda radical barcelonesa augura un mandato complejo y marcado por la polarización identitaria y económica.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















