Torrent: L’État c’est moi

Al rey Luis XIV le perseguía una frase muy definitoria de lo que fue su reinado. “L’État, c’est moi.” Ya han pasado algunos siglos desde que acabó ese período en Europa pero vemos como algunas actuaciones de hoy nos siguen recordando épocas lejanas.

El nuevo presidente del Parlament, el señor Torrent, no ha querido ser menos que su antecesora en el cargo y ha iniciado su trabajo institucional poniéndose al servicio única y exclusivamente de la mitad separatista que hay en el hemiciclo, dejando de lado su función como garante de los derechos  de todos los diputados.

La patrimonialización de la institución del Parlament se ha hecho visible en demasiadas ocasiones durante las últimas semanas. Desde mítines políticos camuflados en declaraciones “institucionales” hasta cartas dirigidas a jueces exigiendo romper algo tan básico en una democracia como la separación de poderes.

El señor Torrent está utilizando su cargo de manera irresponsable. Y ello conlleva la degradación del Parlamento catalán como institución. Proponer candidatos que no son viables, utilizar la mesa del Parlament como herramienta para saltarse las leyes y perpetuar la parálisis política no ayuda a solucionar nada.

Para los partidos separatistas el consenso significa que todos tengamos que asumir sus planteamientos. Y la tolerancia sólo viaja en un sentido: el suyo. Es curioso ver como estos mismos partidos no sean ni capaces de votar a favor de una propuesta de Ciudadanos para condenar las actuaciones violentas producidas en las calles por grupos independentistas. Y no menos curioso es visualizar como los “supuestos” amantes de la libertad tampoco tienen la decencia de reprobar que en diferentes municipios se declaren personas non gratas a ciudadanos por el simple hecho de pensar diferente.

La sociedad catalana está fracturada, las familias están enfrentadas y la convivencia entre catalanes se hace cada vez más complicada. Cataluña merece recuperar el “seny” que siempre  ha caracterizado a nuestra tierra. Una tierra de todos y para todos los catalanes, sin exclusión alguna.

Pero para eso se necesitan políticos responsables que estén a la altura. Volver a la senda de la legalidad, no utilizar el Parlament como una institución partidista y formar un gobierno que se ponga a trabajar para el conjunto de la sociedad son premisas básicas para volver a la normalidad que necesitamos.

David Mejía es diputado de Cs en el Parlament de Catalunya

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