Iñaki Ellakuría se ha consolidado como una voz imprescindible para entender el laberinto catalán sin los filtros del oficialismo. Su reciente obra, ‘Contra lo woke y otros virus identitarios’ (Sr. Scott Libros), recopila lo mejor de su producción periodística en El Mundo desde 2019. El autor no se limita a observar; actúa como un cronista afilado que desenmascara las costuras de un sistema político a menudo complaciente.
Lo presentó ayer por la tarde en la Librería + Bernat, y consiguió abarrotar el local con buena parte del constitucionalismo mediático, desde Pablo Planas a Oriol Trillas. En la mesa de ponentes estaban la imprescindible Ignacia de Pano, Jorge Ferrer y uno de los fundadores de Ciudadanos, Ferran Toutain.
El libro funciona como un refugio para quienes defienden el Estado de derecho frente a las embestidas del «postprocesismo». A través de sus páginas, el lector recupera la memoria de una Barcelona abierta que parece estar desvaneciéndose bajo el peso de la ideología. Referencias a lugares emblemáticos como Casa Leopoldo sirven para ilustrar esa pérdida de libertad y convivencia ciudadana.
La estructura del texto se divide en cuatro grandes bloques que no dejan títere con cabeza. Ellakuría analiza con especial dureza a la denominada «izquierda boba» y la deriva del sanchismo en el Gobierno central. También dedica un espacio fundamental a la decadencia del procés y a las tensiones de la política internacional contemporánea.
Su estilo destaca por un uso magistral del lenguaje, creando etiquetas que ya forman parte del imaginario crítico actual. Expresiones como «la izquierda que desprecia a los camareros» definen con precisión el clasismo encubierto de ciertos sectores progresistas. El autor posee la habilidad de retratar la realidad con frases cortas que impactan directamente en el centro del debate público.
Uno de los puntos más valientes del libro es su frontalidad contra el papel del PSC en la política catalana. Ellakuría no duda en señalar a los socialistas como una pieza clave del engranaje que ha permitido la erosión institucional en Cataluña. Considera que el partido de Salvador Illa prefiere la comodidad del sistema establecido antes que liderar una alternativa constitucionalista real.
La crítica al Gobierno de Pedro Sánchez es igualmente contundente y necesaria en estos tiempos de polarización. El periodista denuncia cómo se utilizó la gestión de la pandemia para acelerar agendas que rozan el autoritarismo bajo coartadas sanitarias. Esta valentía para señalar los abusos del poder central es lo que otorga a la obra un valor testimonial de primer orden.
El autor también pone el foco en la nueva censura impuesta por lo que denomina el «pijerío progre». Analiza con ironía el éxodo de ciertos sectores hacia redes sociales más homogéneas para evitar el contraste de opiniones. Para Ellakuría, este comportamiento es un síntoma de la fragilidad intelectual de una élite que no soporta la discrepancia.
El concepto de «islamowokismo» es otro de los ejes donde el periodista demuestra su capacidad para identificar amenazas a la libertad occidental. Critica la ceguera voluntaria de la izquierda ante realidades que contradicen su discurso multiculturalista de salón. Es una denuncia necesaria frente a la cobardía de las élites económicas y políticas que prefieren mirar hacia otro lado.
En un ecosistema mediático a menudo rendido al «conmigo o contra mí», este libro es un soplo de aire fresco y racionalidad. Ellakuría defiende la libertad individual frente a la asfixia de las identidades colectivas impuestas desde las instituciones. Su prosa es un recordatorio de que el periodismo debe ser, ante todo, un contrapoder crítico y sin complejos.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















