El rey mono, de nombre Peregrino (quien va por los campos), es un personaje de ficción muy popular en la China. Un autor anónimo escribió en el siglo XVI Viaje al Oeste. Las aventuras del rey mono, un título que parece sacado de un spaghetti-western. Es un libro larguísimo, rebosante de fantasía y guasa, que se inspiró en el viaje que un monje hizo a la India en el siglo VII, en busca de las sagradas escrituras budistas.
El rey mono emprende con dos monjes vegetarianos un viaje con el que tratan de acumular méritos para poseer el espíritu de Buda, en los aspectos esenciales de la vida. En la idea del respeto mutuo entre taoísmo, budismo y confuncionismo, demuestran que conviene hablar menos y obrar más, ser pacífico y pensar en hacer el bien.
Las apariencias traen mentira disfrazada de verdad, pero esta, dicen, es indestructible. Sólo quien experimenta una mutación interior puede abrir las puertas del misterio de la vida.
El rey mono sostiene: “es posible que nuestros rasgos sean feos en extremo, pero en nuestros corazones anida la bondad y, aunque nuestros cuerpos parezcan deformes, somos de un natural dulce y agradable”. Sin embargo, su natural también era simplón, jocoso y desvergonzado.
Miquel Escudero
[campana]
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