Núria Marín tiene todos los números, salvo que Jaume Collboni dé la vuelta a todas las encuestas publicadas hasta la fecha, para seguir siendo la alcaldesa más importante del PSC. L’Hospitalet de Llobregat es un feudo socialista desde 1979, dado que la segunda ciudad más poblada de Cataluña ha sido gobernada desde entonces por el partido del puño y la rosa. Y en el ambiente se respira que es muy difícil, casi imposible, que esta tendencia cambie.
La meta es superar los once concejales (sobre 27), que consiguieron en el 2017. Y de la misma manera que los aficionados del RCD Espanyol evitan decir la palabra “Europa” para evitar que se gafe una posible clasificación, en el recinto de La Farga no se escuchaba “mayoría absoluta”, aunque en los ojos de los militantes se veía claramente cuál es el auténtico deseo del 26-M. Hay que recordar que los ‘pericos’ este año se han metido en la Europa League…
En la fiesta de fin de campaña de este viernes de los socialistas hospitalenses se vivía una mezcla de contención y euforia. No querían mostrarse confiados para evitar desmovilizar a su electorado, pero se les notaba satisfechos porque la campaña les ha ido como una seda.
Marín ha celebrado actos con vecinos en todos los distritos de la ciudad, y en ninguno ha bajado de ciento cincuenta asistentes. El formato era el de una sala llena de de mesas redondas, en cada una un candidato para explicar los pormenores del programa, y luego Marín iba saludando a todos los presentes tras destacar las líneas maestras del mismo, e iba recogiendo opiniones y propuestas de los asistentes.

Era tanta la alegría que Marín se marcó un baile ante las más de doscientas personas que abarrotaban la sala. Pero con mucha más arte que el ‘bailón’ del partido, el primer secretario Miquel Iceta.
Eso sí, tras la alegría incitó a militantes presentes a “seguir con el trabajo, porque todavía no está todo hecho”. Pero se notaba la satisfacción por una campaña electoral sin ningún sobresalto y con mucho feedback por parte de los vecinos. A la fiesta no faltó el máximo cargo institucional que el PSC tiene en el Parlament, David Pérez, que formó parte del gobierno municipal de la ciudad durante doce años.
El domingo decidirán los hospitalenses, pero todo indica que Núria Marín reeditará su mandato sin más sobresaltos. Por si las moscas, el PSC de L’Hospitalet no se dormirá para evitar sorpresas durante la jornada electoral. En la fiesta fin de campaña se veía claramente que los apoderados e interventores socialistas tenían las pilas a tope y en su sitio. Por cierto, que es un feudo del PSC también se ve en detalles como que van a poder cubrir todas las mesas de la ciudad sin ningún problema…
Por Sergio Fidalgo
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