A medida que se acerca la cita electoral del 8 de febrero, el mapa político aragonés parece consolidar una tendencia clara: la amplia victoria del bloque de la derecha. Las encuestas publicadas en las últimas cuatro semanas, desde el barómetro del CIS hasta los estudios de GAD3 y 40dB, coinciden en situar a Jorge Azcón como el ganador indiscutible de los comicios. Sin embargo, el presidente popular se enfrenta a un escenario agridulce, ya que su crecimiento no sería suficiente para gobernar en solitario.
El Partido Popular se mueve en una horquilla de entre 29 y 31 escaños – ahora tiene 28 – rozando pero sin alcanzar los 34 que marcan la mayoría absoluta en las Cortes de Aragón. A pesar de haber adelantado las elecciones tras el bloqueo presupuestario, Azcón se encuentra con un panorama similar al que quiso evitar. Los datos reflejan que su liderazgo es sólido, siendo el candidato mejor valorado, pero la gobernabilidad de la región seguirá pasando inevitablemente por la mesa de negociación con Vox.
Por su parte, el desembarco de la ministra Pilar Alegría no parece haber surtido el efecto revitalizante que esperaba el socialismo. Todos los sondeos del último mes apuntan a una caída significativa del PSOE, que pasaría de los 23 escaños actuales a una franja de entre 17 y 22. La estrategia de Moncloa de enviar a uno de sus perfiles más mediáticos no está logrando frenar el trasvase de votos hacia otras opciones o hacia la abstención.
La gran sorpresa de este ciclo preelectoral es la fortaleza de Vox. La formación de Alejandro Nolasco no solo resiste, sino que podría duplicar su presencia en el parlamento autonómico. Las encuestas le otorgan hasta 13 diputados – ahora tiene 7 -, consolidándolo como la llave maestra del Pignatelli. Este auge de la formación de derecha radical complica el discurso de moderación de Azcón, que deberá elegir entre repetir coalición o buscar fórmulas de geometría variable casi imposibles.
En el bloque de la izquierda, la fragmentación es la nota dominante. Chunta Aragonesista se mantiene estable, pero las formaciones a la izquierda del PSOE sufren para alcanzar los umbrales mínimos. Mientras Izquierda Unida-Sumar parece asegurar su presencia con entre 1 y 3 escaños, Podemos-Alianza Verde se asoma al abismo de la extraparlamentaridad en varias provincias. La Chunta aspira a conseguir 3 escaños.
Mención aparte merece el declive de las fuerzas regionalistas tradicionales. El Partido Aragonés (PAR), pieza clave de la política aragonesa durante décadas, se encamina según los sondeos hacia una desaparición total del hemiciclo. Por otro lado, Teruel Existe también sufre un desgaste notable, y se podría dejar uno de sus tres escaños.
La gestión del actual Gobierno de Aragón recibe una valoración mayoritariamente positiva o regular, lo que explica que el PP no sufra un desgaste por el adelanto electoral. Sin embargo, el clima de polarización nacional se ha trasladado con fuerza a la campaña aragonesa. Los ciudadanos perciben estas elecciones no solo como un examen a la gestión de Azcón, sino como un plebiscito sobre las políticas de Pedro Sánchez, personificadas en la candidata Alegría.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















