El secesionismo exhibió músculo al comprobar que pudo celebrar en el Tarraco Arena rodeados de 9.000 seguidores, un acto de propaganda para la consulta ilegal del 1 de octubre, con la presencia de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras.
El Estado ya ha advertido de que podría ser constitutivo de un delito, pero el hecho es que se realizó a pesar de las instrucciones de la Fiscalía a los diversos cuerpos de seguridad que operan en Cataluña para que impidieran cualquier tipo de acción relacionada con dicha consulta.
Pero resulta sangrante que en toda Cataluña se estén haciendo docenas de actos de campaña mientras que en Vitoria la policía local impidió que Anna Gabriel diera un mitin para vender las virtudes de la consulta ilegal.
Está claro que las fuerzas policiales han de actuar con cierta proporcionalidad, pero el hecho es que parece que estamos en campaña electoral. Vallas, carteles, mitines anunciados… No parece que los partidos secesionistas tengan mucho temor de la reacción del Estado.
Solo cabe esperar que aunque la reacción de la Justicia sea más lenta que la realización de actos delictivos, al final quede claro que todos somos iguales ante la Ley. Si no, dará la sensación que el hecho de ser separatista otorga carta blanca para hacer lo que a uno le venga en gana. España es un Estado de derecho. Pero también ha de parecer que lo es.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















