¿En qué estamos?

Luis Fernando Valero

George Orwell, el escritor de ‘Rebelión en la granja’, ‘1984’ y ‘Homenaje a Cataluña’ siempre se definió como un socialista democrático. Sería interesante saber que escribiría sobre esta Cataluña de hoy y de la España de ahora. Orwell declaró que venía a España a “matar fascistas porque alguien debe hacerlo”.

Participó activamente en la Guerra Civil y hasta fue herido. Narró con admiración algunas acciones de los revolucionarios de orientación anarquista, pero no tuvo pelos en la lengua  para criticar el control estalinista del Partido Comunista de España y el uso sistemático  de mentiras que era la moneda corriente  en la propaganda y en  la manipulación informativa. Ello le conllevó que casi estuvieron a punto de asesinarlo en Barcelona.

Leer a Orwell sirve para reflexionar sobre si en verdad las ilusiones que se tiene en ciertos momentos no se van al garete y cómo sociedades, que en principio son vivibles, se deterioran pavorosamente por mor de los administradores de ella, de sus políticos o sus partidos. Sociedades que funcionaban relativamente bien, y que en un momento determinado tiran por la borda lo que durante años se ha construido.

Lo que se ha llamado teóricamente el régimen del 78, que nació por el cansancio de vivir bajo una dictadura de cuarenta años, ahora al pasar otros cuarenta años, se ha puesto en revisión. ¡Qué en revisión, en fase de derrumbe! Y aquella Constitución, que fue aclamada en su tiempo, no solo por españoles sino por muchos especialistas en el tema, hoy se define que es una cadena en el cuello que nos está llevando al desastre y por ello hay que derrumbarla totalmente y empezar de cero.

Cada generación reclama para sí el predominio del tiempo que le toca vivir. Yo, que pertenezco a la generación educativa de la ley de 1953 que fuimos los últimos del bachillerato de 7 años y reválida, entendemos que hoy han entrado a gobernar los hijos de la LOGSE y de eso que se llama Plan Bolonia. Por cierto, ya se ha visto los “inmensos” éxitos que está dando, no hay más que ver cómo están las universidades, sobre todo en nuestra autonomía donde han dejado de ser el lugar en el que primaba la libertad de expresión, de ideas.

Veremos cómo les va a ahora a los universitarios con el nuevo ministro, reconocido y connotado catedrático, que desde su maoísmo de hace tiempo ha llegado a un nacionalismo excluyente. Él, que es de mi generación y tuvo la suerte de irse en 1962 a París y yo en el 65 a Iberoamérica y fuera de acá hemos hecho bastante de nuestras vidas, será interesante ver como arregla los desajustes y los desmanes que hay en la niversidad española.

Es más que evidente que cada generación debe intentar encontrar el equilibrio democrático para lograr que la libertad no se deteriore, aunque haya algunos que con la intención de protegerla, la asfixian.

No hace falta ser un agorero para tomar conciencia que hay quienes creen en Cataluña que la libertad de expresión, el ‘derecho a votar’ al que otros le llaman ‘derecho a decidir’, que no lo tienen. Y por eso se manifiestan impidiendo el derecho al trabajo de los demás, bloqueando carreteras y aeropuertos, caminos y sendas e incendiando de vez en cuando lo que encuentran a mano.

Según ellos es su derecho, por lo visto es derecho es solo suyo, los demás no tienen su misma categoría, y no tienen derecho a ir a su trabajo, ni a pensar diferente, ni moverse libremente por el “territorio” y como es obvio, la policía no puede intervenir porque atenta a “sus” derechos.

Llevamos así algunos años y vemos que la cosa no se arregla, ahora dicen que comienza una nueva etapa. Veremos que da de sí. Objetivamente mirado, la frase del presidente, ya efectivo, y de su vicepresidente segundo que asegura que “el Gobierno tendrá varias voces, pero siempre la misma palabra” no deja claro si las voces y las palabras son del mismo guion, relato y género literario.

Habrá que esperar a oirlas y recordar aquello que escribió Calderón de la Barca, por cierto ahora catalanizado, según los historiadores del “procés”: “No siempre lo peor es cierto”. Esperemos que no nos ocurra lo que a los viajeros del Titanic, que mientras se tiraban al mar y el barco se iba a pique, la orquesta seguía tocando ‘Más cerca de ti. Oh Señor’.

Luis Fernando Valero


'El complot de los desnortados' es una visión valiente y sincera de los últimos años de proceso secesionista. El autor, el ex diputado del PSC Joan Ferran, revela cómo apostó por un frente constitucionalista con Cs, y como la postura de Rivera de competir con el PP le decepcionó. En estas páginas critica la deriva nacionalista de algunos sindicalistas y 'progresistas' diversos y relata aspectos de la intrahistoria de los socialistas catalanes. Lo puede comprar en este enlace de Amazon o en este de Iberlibro. Si lo compra mandando un correo a edicioneshildy@gmail.com y paga por transferencia bancaria o paypal también le mandaremos un ejemplar del libro 'Desde la aspillera', del mismo autor (PVP total: 18 euros).

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