El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

Decir es también hacer

Por Santiago Trancón
viernes, 10 de noviembre de 2017
en Opinión
3 mins read
 

Contenido relacionado

La verdad sea dicha

Santiago Trancón presentará el 16 de junio su último libro, ‘Sabiduría de los clásicos’

Quevedo y España

Del dicho al hecho hay un trecho… muy estrecho. El lenguaje es quizás el fenómeno humano más complejo: no sólo encarna el misterio de la conciencia, el paso de la mente al cuerpo, sino que cumple tantas funciones que es muy difícil abarcarlas, analizarlas y relacionarlas entre sí. Porque el lenguaje denota, expresa, señala, revela, oculta, engaña, miente, ordena, impulsa, excita… y todo esto es hacer, que es algo más que decir. Reflexiono sobre la función y el poder del lenguaje a propósito de la extravagante teoría del tancredismo mariano, que ha introducido en el Derecho una distinción insólita: la de que sólo hay delito cuando se producen actos efectivos y probados que puedan ser considerados como tales… ¿Por quién? ¡Por el Gobierno!

Se aprobó en el Parlamento catalán una Ley de Transitoriedad y Desconexión que anulaba la Constitución, pero eso todavía no era ni delito ni nada, se podía seguir adelante hasta… ¡Hasta que esa ley produjera efectos constitutivos de delito! Rajoy pintó una línea roja en el agua y, claro, ni la tinta llegó al río. Ya con el 155 en marcha, si por él fuera, lo ideal sería seguir en punto muerto, meter un poco de ruido (no mucho) con el motor arrancado, pero sin sacarlo del aparcamiento, no sea que si salimos a la calle las turbas independentistas acaben subiéndose al capó y destrozando el coche, una imagen de humillación y violencia que vale más que mil palabras encubridoras.

Ha tenido que venir una juez que no se ha dejado enredar por una teoría tan estrambólita, para recordarnos que el lenguaje es algo más que una mera declaración abstracta o subjetiva de intenciones; que el decir, el declarar, el aprobar un documento, es ya en sí mismo un acto objetivo, y más cuando esas palabras se plasman en escritos que públicamente se aprueban y a los que se otorga validez de ley que obliga a su cumplimiento. Ha tenido que hacer oídos sordos a tanta confusión y marrullería legal para decirnos que sedición, rebelión, insurrección, malversación de fondos públicos, prevaricación y desobediencia, no son sólo palabras cuyo contenido se pueda diluir en meros propósitos e intenciones, sino en sí mismos hechos delictivos y de violencia; que las palabras, los acuerdos, las decisiones, forman ya parte de la ejecución de un plan en sí mismo delictivo. Y que quienes así actúan constituyen una banda organizada que pretende cambiar todo el orden democrático establecido.

Ya hace mucho que la pragmática nos descubrió que hablar no es sólo decir, sino hacer. Que además del significado existe el sentido, el contexto, la recepción y la interpretación del significado. Que hablar es un acto comunicativo, no sólo transmitir un enunciado semántico. Que hablar es actuar, influir directamente en el otro, provocar hechos, producir cambios en la realidad. Que toda la realidad está sostenida por las palabras, que no hay acto humano que no vaya acompañado de  palabras que lo justifiquen e impulsen.

Yo tengo un principio, que creo debería ser norma a seguir en cualquier discusión legal y política, que las palabras deben tomarse siempre al pie de la letra y en todos sus sentidos. Para iniciar cualquier debate que quiera descubrir la verdad y llegar a algún acuerdo, se ha de partir de reconocer el sentido literal de las palabras, que es el mejor modo de despojarlas de adherencias subjetivas, sobrentendidos y malentendidos, intenciones ocultas, supuestos e implicaciones no declaradas. Fijado el sentido básico, es ya más fácil descubrir lo demás: la intención, la manipulación, el conflicto emocional y la voluntad de poder que las palabras ocultan.

El independentismo antidemocrático y populista ha sabido utilizar el lenguaje como su principal arma política. Hemos de ser capaces de desenredar la madeja de confusiones que ha ido creando, hasta contaminar el mismo lenguaje del derecho. Hay que tomar las palabras en serio y tener en cuenta todos sus efectos. Esto debería servir, por ejemplo, para acabar con la “inmersión lingüística” en la escuela (sumersión obligatoria en catalán para los hispanohablantes), que inocula el separatismo y el supremacismo en la mente de los niños a través de las palabras, los gestos y las actitudes, o sea, todo lo que el lenguaje dice y hace.

El lenguaje es nuestra última barrera democrática. Cuando pierde su capacidad de acercarnos a la verdad de los hechos; cuando lo dejamos en manos del poder de los tiranos, los corruptos o los pusilánimes… Entonces sí que lo hemos perdido casi todo. Así que, bienvenidos sean los jueces que, al menos ellos, no se dejan embaucar por esos sofismas que pretenden separar las palabras de los actos y los actos de las palabras.

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Santiago Trancón
Publicación anterior

BCN se queda sin la Agencia del Medicamento. Gracias Puigdemont

Siguiente publicación

Entrevista a Francisco Rivera Ordóñez: «Está mal visto considerarse español, pueden tildarte de facha. Y es lógico amar a tu tierra»

Contenido relacionado

Opinión

Cumpliendo las expectativas

jueves, 16 de julio de 2026
Imagen de archivo de una pantalla gigante durante la Eurocopa. Foto: Ayto. de Castelldefels
Opinión

Supremacismo inculto en el Ayuntamiento de Barcelona

martes, 14 de julio de 2026
Imagen generada por IA.
Opinión

El perro andalucista, la izquierda caviar y la niña de la curva plurinacional

lunes, 13 de julio de 2026
Siguiente publicación

Entrevista a Francisco Rivera Ordóñez: "Está mal visto considerarse español, pueden tildarte de facha. Y es lógico amar a tu tierra"

Teresa Freixes: "España tiene una democracia saludable y hay que cuidarla"

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Not enough quota to unlock this post
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?