
Conocí a Josep Bou hace unos años en Empresaris de Catalunya. El gran e irrepetible Mariano Ganduxer, fundador de la Asociación estaba gravemente enfermo y eligió a Bou para sucederle. Solo eso ya es una razón para apoyarle.
Al acceder a la presidencia Bou no se apoltronó, convocó una asamblea que ganó por un solo voto, y lo primero que hizo fue tender la mano al que había sido su adversario, Carlos Rivadulla. He aquí la segunda razón para votarle. Bou sabe hacer equipo. El tándem que ha hecho con Carlos estos años en Empresaris de Catalunya ha sido la pesadilla indepe. Si ambos no estuvieran liados con sus respectivas candidaturas municipales estoy seguro que la Cámara no hubiera caído en las nefastas manos que en los próximos años pondrán a prueba la multicentenaría historia de la institución cameral.
Este jueves le pregunté a Bou: ¿Estás cansado? Me respondió: “para nada”. Y es que los últimos cinco años Bou los ha vivido en una campaña constante en favor de la unidad, de la concordia y de la libertad, o lo que es lo mismo, en defensa de España.
¿Qué había que coger un AVE para ir a Madrid a la TV y levantarse a las 4.30? Pues nada, como si tuviera que madrugar para hacer pan, ahí estaba Bou. ¿Qué había que ayudar a Els Segadors en su épica batalla para evitar que “els carrers siguin sempre d’ells” pues ahí estaba Bou. ¿Que había que ayudar a organizar la manifestación del 12 de octubre? Bou sacaba el tiempo de donde hiciera falta.
Debo reconocer que muchas veces pensé que Bou era cándido, excesivamente idealista, pero me equivoqué. No era candidez, es un carácter fuerte de profundas convicciones que se convierten en su inacabable energía.
Bou ha aprendido en seis meses más de cómo funciona el ayuntamiento de lo que yo aprendería en una vida sobre cómo se hace y vende pan pero ese máster acelerado se basa en haber vivido la ciudad y conocido a sus gentes desde niño. ¡Ya la gustaría a Colau haber sabido la mitad de Barcelona y su ayuntamiento cuando fue elegida ahora hace cuatro años!
Josep Bou no es solo el único candidato no socialista, y que en su vida ha creado una empresa y ha pagado nóminas. Es que es el candidato ideal porque disfruta de la gente, le gusta hablar, saber de ellos y de sus cosas.
Desconozco el futuro del PP, qué cambios experimentará la política en los próximos años pero no tengo ninguna duda de Bou no estará en el ayuntamiento al albur de los vientos. Sus convicciones pétreas las ha demostrado no solo de forma altruista estos años, sino de forma pródiga.
Con Bou en la sala de plenos todos aquellos que creen en la libertad económica, en que el esfuerzo merece reconocimiento, todos aquellos que tengan arraigados valores como la familia como eje vertebrador de la sociedad, la solidaridad, la defensa de la vida y que crean que en la Constitución española está el punto de encuentro de todos los barceloneses catalanes y españoles pueden estar tranquilos: Bou seguirá madrugando y acostándose tarde y todo lo que haga será previsible.
Por Joan López Alegre
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