Leo un cartel adosado a uno de los cristales de un coche. Al lado lleva una pegatina con la estelada, una bandera partidista que no puede ser de todos y que divide a la sociedad catalana al buscar desplazar las limpias cuatro barras.
¿Qué pone este escrito que merezca ser reproducido, siquiera para replicarlo? Un papel amarillo sostiene: “¡Tendréis que trabajar un poco más, españoles! ¡Los catalanes nos vamos a la cárcel!”. Hay que ser muy tonto para escribir esto y exhibirlo. Para calificarlo no recurriré a los términos xenófobo o supremacista. ¿Para qué? Tonto y muy tonto, con esto basta.
La ufana y maliciosa afirmación es de pena. Se está juzgando a unos catalanes (que menosprecian a la mayoría de su pueblo) por haber intentado sustituir un orden legal democrático por medios ilegales (un fallido golpe de Estado).
Una casta ultra escarnece a los catalanes que trabajan más que ellos pero con una remuneración infinitamente menor. ¡Que sigan! ¿Hasta cuándo aguantaremos su impertinencia?
Miquel Escudero
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















