PUES VA A SER QUE EL REY JUAN CARLOS I EVITÓ EL GOLPE DEL 23F
En mi último escrito, correspondiente a la pasada semana, valoraba la posibilidad de que la desclasificación de papeles relacionados con el 23 de febrero de 1981, dado su alcance muy limitado y seleccionado al poner a disposición pública solo una pequeña parte de la mucha documentación al respecto, podía ir claramente teledirigida.
En este sentido, conociendo al validador, parece difícil pensar que decida algo pensando en el interés general, en lugar de ejercitar aquellas consideraciones que, a título particular o pensando en sus próximos, le beneficien, generen algún rédito o le interesen de cara a consolidar el que es su objetivo prioritario: el apego y la necesidad de perdurar en el poder.
En sus manos tiene el poder suficiente para ir dosificando el tema con la perspectiva del posible daño directo o colateral como estrategia. Una situación que pone en alerta ante cualquier iniciativa que ponga en marcha, sabedores de la capacidad de una inteligencia maligna como la que le caracteriza. Sánchez no da puntada sin hilo y, tras ver el resultado de su último movimiento, justamente ahora que se cumplen 45 años, el resultado ha supuesto un engrandecimiento de la figura del rey Juan Carlos I. Algo que sorprende, pero alerta pensando en el capítulo siguiente que puede estar planificando.
Reconozco que, a la hora de valorar las opciones que darían sentido a dicha estrategia de desclasificación selectiva, puse de manifiesto, entre otras posibilidades, la intencionalidad de socavar y desprestigiar a una institución como es la monárquica, con el rey Juan Carlos I como protagonista en el momento de los acontecimientos de 1981 y su hijo Felipe VI como cabeza en la jefatura del Estado actual.
Ahora, a expensas de lo que pueda venir después, conforme se vaya generalizando la apertura al público de la información relacionada con el intento de golpe, debo decir que me alegro de que se hayan aclarado todas las dudas respecto de la figura del rey y su participación o posible complicidad, como enfocaban algunos ante la duda. La realidad es que, por fin, se le ha eximido de toda responsabilidad y, por el contrario, le ha declarado el gran héroe que paró el golpe de Estado que todos relacionamos de modo directo con el difunto Antonio Tejero Molina.
La duda no se ha disipado del todo ni sabemos el alcance real del plan. Esperamos acontecimientos que clarifiquen qué piensa Sánchez y qué pretende con la desclasificación de papeles del 23F. Los 45 años que han pasado y la certeza de que esto pudo haberse llevado a cabo mucho antes, aprovechado otros momentos que le daban sentido, nos deja a la expectativa de conocer la razón real de este movimiento de ficha. Quizás, si seguimos avanzando en esta dinámica aperturista, le encontremos más sentido.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















