Menores en las manifestaciones. Un análisis de Rosa Clavero

En Barcelona hace tiempo que estamos acostumbrados a manifestaciones o tomas de calle. Normalmente siempre han sido del ámbito soberanista. Últimamente, los constitucionalistas han decidido que se acabó; que las calles también son suyas y que nadie los va a echar de esta, su tierra.

Sin embargo hay una observación que no puedo dejar pasar por alto. Antes de escribir este texto, me he asegurado. En cualquier buscador de internet pones las entradas a las diferentes ‘Manifestaciones Constitucionalistas’ y paralelamente pones ‘Manifestaciones Diada’.

Si recorres las fotos de los diferentes medios de comunicación o vídeos, se puede observar como en las concentraciones del entorno constitucionalista la presencia de menores es casi inexistente. No debido a la edad avanzada de los presentes, como algunos especulan con deseo contenido de que pronto desaparezcan y dejen de votar. No es cierto. Muchos tienen hijos, pero los dejan en casa en un acto de protección parental ante tumultos.

En cambio, en las fotos o videos de las diferentes diadas se observa como la presencia de menores es una constante. No sólo la presencia, sino la colocación en primera línea y la exhibición pública.

En mi opinión, esta diferencia de presencia en las calles de menores indica que el bloque constitucionalista aún no percibe como segura la presencia de sus hijos en la calle. No quiere que sean fotografiados y los puedan reconocer sus compañeros de colegio, de actividades deportivas, e incluso vecinos y familiares. Algunos menores, por menos, han dejado de ser invitados a fiestas de aniversario. Las “sonrisas” son así. Alguien les pueda recriminar la presencia en la calle con etiquetas despectivas.

Mientras, los soberanistas, los supuestos oprimidos pasean, juegan, se exhiben con sus hijos y mascotas, uniformados y obedientes a las consignas recibidas por las diferentes organizaciones, con la tranquilidad de creer que las calles y los poderes fácticos les pertenecen y les apoyan. Y con el orgullo de poder compartir en redes y chats su presencia y ser adjetivado de “perfecta catalanidad”.

Fíjense bien en las fotos. Comprobarán la diferencia. Los constitucionalistas seguiremos protegiendo a nuestros menores. Las calles para nosotros aún no son seguras.

Rosa Clavero

 

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo