El lazo amarillo, una ofensa a millones de catalanes

El lazo amarillo es un símbolo excluyente que ofende a los millones de catalanes que piensan que España es un Estado de derecho en el que no hay presos políticos, y teóricos servidores públicos como Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, o Mercè Conesa, alcaldesa de Sant Cugat, han decidido faltarles al respeto permitiendo su colocación en la fachada de la institución que preside.

En toda Cataluña, incluyendo Barcelona, hay centenares de ayuntamientos que han decidido que las instituciones no son de todos los ciudadanos, sino solo de unos cuántos. Y llenan de pancartas con el lema “Libertad presos políticos”, cuando somos millones los catalanes que pensamos que en España no hay presos políticos, sino políticos presos.

De ahí la importancia de recurrir a la justicia para denunciar estos hechos, porque los secesionistas no pueden apoderarse de las instituciones de todos para convertirlas en las instituciones de unos cuántos.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo