El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

La impunidad de Jordi Pujol

"La sensación de impunidad no nace solo de la figura de Pujol, sino de la permisividad institucional".

Por Editorial
domingo, 2 de noviembre de 2025
en Opinión
3 mins read
Imagen de archivo. Illa y Pujol, en la reunión en el Palau. Foto: Govern.

Imagen de archivo. Illa y Pujol, en la reunión en el Palau. Foto: Govern.

 

Contenido relacionado

Las balas exigen alcaldes de verdad

La inacción política del PSC convierte las calles de Barcelona y L’Hospitalet en escenarios de violencia armada

El PSC, rehén de las exigencias de Esquerra para aprobar los presupuestos

Han pasado más de diez años desde que Jordi Pujol confesó haber mantenido una fortuna oculta en el extranjero durante décadas, y, sin embargo, el expresidente de la Generalitat sigue sin enfrentarse a un juicio efectivo. La Hacienda española, que con tanta firmeza y rapidez actúa contra miles de contribuyentes por errores mucho menores, ha mostrado una tibieza desconcertante ante uno de los casos de corrupción más simbólicos de la democracia. El padre político del nacionalismo catalán continúa eludiendo la rendición de cuentas, protegido por un sistema judicial y mediático que parece tener con él una paciencia infinita.

El argumento de su avanzada edad y su deteriorado estado de salud ha servido una y otra vez como escudo para evitar que se siente ante el tribunal. Pujol, que fue capaz de dirigir con mano férrea Cataluña durante más de dos décadas, parece, sin embargo, demasiado frágil para responder ante la justicia. Es un contraste doloroso: mientras Hacienda persigue sin piedad a ciudadanos por retrasos en una declaración o por errores formales, el expresidente, que durante años mantuvo una fortuna oculta al fisco, ha logrado dilatar su responsabilidad hasta casi convertirla en un asunto olvidado.

La sensación de impunidad no nace solo de la figura de Pujol, sino de la permisividad institucional. La Audiencia Nacional y otras instancias judiciales han ido prolongando el caso con una lentitud que raya en la indulgencia. Cada recurso, cada informe médico, cada petición de aplazamiento ha sido aceptada con una docilidad que contrasta con la dureza con la que esos mismos tribunales tratan a los ciudadanos corrientes. Lo que en otros casos se despacha con urgencia y sanción ejemplar, en el entorno de Pujol se convierte en un laberinto procesal sin salida.

El poder político también ha contribuido a este silencio cómplice. Los gobiernos, tanto autonómicos como estatales, han evitado pisar este terreno con firmeza e incluso Salvador Illa (PSC) hace campaña para que no se le juzgue. Pujol no es solo un hombre, sino un símbolo; y tocarlo significaría cuestionar los cimientos de una parte del relato político del soberanimos catalán. Su figura sigue envuelta en un respeto institucional que, más que admiración, transmite miedo a romper un mito. En una democracia madura, los mitos se juzgan; en España, se les rinde tributo.

No menos inquietante ha sido el papel de buena parte de los medios de comunicación. Durante años, los grandes altavoces del poder callaron o minimizaron los indicios de corrupción que envolvían al clan Pujol. Hoy, cuando los hechos son ya incontestables, muchos optan por el relato sentimental: el del anciano enfermo que merece compasión. Pero la justicia no puede ser selectiva ni sentimental. Quien ha defraudado millones no puede ampararse en la edad para esquivar la verdad.

El caso Pujol es, en definitiva, un espejo de las carencias de nuestro sistema. Un país que exige rigor fiscal a los débiles pero se muestra indulgente con los poderosos no es un país justo, sino uno que ha olvidado el significado de la ley. Mientras la justicia siga permitiendo que Jordi Pujol eluda su juicio, España seguirá demostrando que la impunidad política no es una excepción: es, tristemente, una costumbre.

NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Audiencia NacionalJordi PujolPSC
Publicación anterior

La Revuelta, un ejemplo más del fracaso sanchista

Siguiente publicación

Tarragona: otoño sangriento de 1936 en la Cataluña presidida por Lluís Companys

Contenido relacionado

María Jesús Montero y Pedro Sánchez. Foto: PSOE
Opinión

Comienzo del hundimiento (4): la gran fan de Sánchez lleva al PSOE al mínimo histórico

lunes, 18 de mayo de 2026
Imagen generada por IA
Opinión

Las balas exigen alcaldes de verdad

domingo, 17 de mayo de 2026
Salvador Illa. Foto: Govern
Opinión

El pulso de USTEC a Salvador Illa

sábado, 16 de mayo de 2026
Siguiente publicación
Barco prisión Río Segre (foto del libro de Salvador Caamaño).

Tarragona: otoño sangriento de 1936 en la Cataluña presidida por Lluís Companys

Foto: Freepik

Los padres de Canet no son 'enemigos del pueblo', son ciudadanos que ejercen sus derechos

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Not enough quota to unlock this post
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?