La reciente sentencia del Tribunal Supremo que obliga a la Generalitat a retirar los murales románicos del Monasterio de Sijena (Huesca) que actualmente están expuestos en el MNAC barcelonés y trasladarlos a su ubicación original ha provocado la enésima campaña de victimismo del separatismo, que lo ha considerado un nuevo «ataque» de «España» a «Cataluña».
Es la enésima demostración de lema del separatismo catalán, el «lo mío es mío y lo tuyo también es mío». Así, unas pinturas que estaban en un monasterio aragonés son expoliadas durante la Guerra Civil por la Generalitat y luego se niegan a devolverlas. «España» tenía que devolver sí o sí los documentos del Archivo de Salamanca, pero el gobierno autonómico catalán no puede, por «razones técnicas y artísticas», hacer lo mismo con los frescos de Sijena. Así funciona la Cataluña separatista.
Las pinturas murales expuestas en el MNAC originariamente formaban parte de la sala capitular del Monasterio de Sijena (Huesca), fundado en 1118 por la reina Sancha de Castilla, esposa de Alfonso I el Casto. En 1936, unos milicianos republicanos incendiaron el monasterio y la Generalitat republicana envió una expedición, encabezada por Josep Gudiol, para retirar los frescos con la excusa de la conservación. Y de paso, quedárselas.

Algunas piezas fueron a parar directamente al MNAC y otras a manos del Obispado de Lleida. La excusa que dan ahora los defensores de que las piezas se queden en Cataluña es que su traslado las podría deteriorar. Si se trasladaron en 1936 también se podrá hacer ahora, con las técnicas más avanzadas que existen para este tipo de operaciones. Pero lo que interesa al separatismo no es la preservación de las obras de arte, es montar su enésima campaña victimista contra la «España» que tanto odian.

Desde el ex líder de la CUP y ex diputado Antonio Baños – que acusa a los jueces del Supremo de tener ‘en su garito las obras de José Antonio y Franco’ -, al ex presentador de TV3 y escritor Enric Calpena – que llama ‘salvajes’ a los que apoyan el traslado de las obras – la campaña propagandística del separatismo ha sido feroz. Desde el programa de radio más escuchado de Cataluña, ‘El món a RAC1’ del Grupo Godó, se ha hecho una campaña muy activa contra la sentencia, como si fuera un ‘robo’ a Cataluña de parte del patrimonio artístico catalán. Todo vale para desgastar la imagen de España en Cataluña.
No importa que las obras fueran aragonesas. Lo dicho, se tiraron años dando la murga con los documentos del Archivo de Salamanca porque eran «suyos». Las pinturas de Sijena también son «suyas». Resumiendo, todo es «suyo». Así funciona el separatismo, y esto es lo que hay que combatir exigiendo que la sentencia de Sijena se cumpla.
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