
Editorial de elCatalán.es
Ciudadanos está siendo sometido a presiones de todo tipo para que apoye la investidura de Pedro Sánchez, incluso para que forme parte de su gobierno. Desde Federico Jiménez Losantos, a los fundadores de Ciudadanos, pasando por un buen número de opinadores, todos intentan empujar a Albert Rivera para que levante su veto al líder del PSOE.
La tentación es evidente, Ciudadanos podría evitar que el gobierno de España dependiera de los nacionalistas y de la formación de izquierdas que les da apoyo total (Podemos). Rivera podría presentarse como el líder de un partido útil que ha roto la tradicional dependencia de los grandes partidos hacia las formaciones secesionistas o pseudosecesionistas.
¿Pero en qué lugar quedaría Albert Rivera cuándo su campaña electoral ha estado basada en el ‘no’ a Pedro Sánchez? Los millones de españoles que votaron a Ciudadanos en las elecciones generales recibieron un mensaje alto y claro: sus papeletas no valdrían para situar al líder del PSOE en la Moncloa. ¿Cómo puede el líder naranja darle la vuelta a una promesa tan nítida?
Haga lo que haga, Albert Rivera va a pagar un alto precio. Estar en medio tiene sus ventajas, y también sus inconvenientes, sobre todo cuando se ha abandonado la ambigüedad y se ha lanzado un mensaje sin dobleces a tu electorado. Y haga lo que haga lo debe explicar muy bien a todos los españoles.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















