Una de las claves de la jornada electoral en Cataluña es el frenazo de Inés Arrimadas. En las últimas elecciones en la que lideró las candidaturas de Ciudadanos, las autonómicas de 2017, consiguió un poco más de 1.100.000 votos (25,35%) en las cuatro provincias catalanas, con una participación del 79,09%.
En cambio, en las elecciones generales de este domingo ha conseguido 477.036 votos (11,56%), con una participación del 75,93%. Más de 600.000 catalanes han dejado de confiar en Inés Arrimadas como voto refugio del constitucionalismo y han preferido otras opciones.
Ciudadanos consiguió en las generales de 2016, con Juan Carlos Girauta al frente, cinco diputados, con 380.497 votos (10,94%). Arrimadas ha conseguido unos 97.000 votos más, pero el incremento de la participación le ha llevado a no conseguir ni un nuevo escaño, manteniendo los cinco.
En la provincia de Barcelona, circunscripción por la que se presentó en ambos comicios, Arrimadas ha pasado de 868.365 votos en las autonómicas de 2017 (26,43%) a 372.034 (11,98%), y consigue 4 escaños.
En las generales de 2016 Girauta consiguió en Barcelona esos mismos 4 escaños, con 305.075 votos (11,54%). La mejora de Arrimadas ha sido de unos setenta mil votos, sin efectos prácticos para sumar nuevos diputados.
El ‘efecto Arrimadas’ apenas se ha notado en las generales en Cataluña. En cambio a nivel nacional Albert Rivera mejora notablemente los resultados del 2016, y pasa de 32 escaños con 3.141.570 votos (13,06%) a 57 escaños con 4.135.515 votos (15,86%), superando a Podemos como tercera fuerza del Congreso.
(Nota: los datos de 2019 son con el 99,8% escrutado)
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