El 9-S, manifestación en BCN para exigir a Sánchez elecciones. Lidera el empresario al que Torra llamo ‘bestia’

José Manuel Opazo es la “bestia con forma humana que destila odio”, según expresión literal de Quim Torra, en un famoso artículo del actual presidente de la Generalitat. Todo vino porque este empresario se quejó de que en un vuelo Barcelona – Zurich la tripulación de Swissair no diera las instrucciones en castellano. Preocupado por la situación política ha promovido en redes un vídeo que se ha hecho viral en el que anuncia una manifestación constitucionalista en Barcelona el 9 de septiembre, dos días antes de las tradicionales concentraciones separatistas de la Diada.

Usted es la “bestia” de Quim Torra. ¿Qué sintió cuando alguien así fue elegido por los partidos separatistas presidente de la Generalitat?

Esta situación habla por sí sola sobre el tipo de políticos que tenemos delante, son personas que odian a los que no piensan como ellos. Es una cuestión de cultura, y cuando no se tiene se da esta falta de respeto. Y esta falta de respeto de los secesionistas se está manifestando en diversas facetas: ocupando playas con cruces amarillas, cortando carreteras y en otras formas de atacar la convivencia. Las personas que me conocen saben que soy una persona pacífica y buscando la concordia con los demás. Y no entiendo estas actitudes.

Torra participó este viernes en una protesta con la ANC contra el Rey poco antes de estar con él en el palco en la inauguración de los juegos del Mediterráneo. La alcaldesa de Girona, del partido de Torra, ha protagonizado diversos actos hostiles contra la Casa Real. Tras levantarse el 155, ¿es el Rey el siguiente objetivo a abatir por los separatistas?

La cuestión que está pasando con la Corona es gravísima. La gran pregunta es por qué se está dando esta situación. Hemos tenido en el Gobierno a una persona a la que le ha faltado carácter y ahora mismo tenemos un presidente del Gobierno señalada, apuntada, soportada e incluso impulsada por delincuentes y terroristas, por personas que hasta hace poco han estado matando, que han tenido las armas en su mano y con las manos manchadas de sangre como algunos de los que están en Bildu. Este aumento de intensidad hacia la máxima institución de nuestro país se está haciendo con la connivencia del actual presidente.

¿Cree que Sánchez tolera los ataques a la Corona?

Si quiere llegar a esos dos años en La Moncloa no le queda otro remedio que comer sapos, que es una expresión habitual entre los políticos. Pero el señor Sánchez está gobernando para un pueblo. Y el pueblo no tiene por qué comer sapos. Y cuando se llega a una situación así lo más normal es que el pueblo termine marcándole el camino al seguir al presidente del Gobierno. Tengo un respeto muy grande por la Corona porque de los políticos que tenemos al frente en nuestro país no hay nadie que pueda hacer la función que hace Su Majestad cómo la está haciendo. No tenemos a nadie con esa preparación, ni a nivel militar, ni a nivel personal, ni de contactos… En España se desconoce la función del Rey.

¿Usted cree que este desconocimiento sobre las competencias del Rey es el que ha llevado a Torra o a Torrent a pedir a Felipe VI una reunión, como si fuera una ‘cumbre’ entre Cataluña y España?

O es ignorancia, o es prepotencia. Creo que es un cóctel de las dos cosas, y es una mezcla peligrosa. Y lo peor es que sucede porque tienen al actual Gobierno agarrado por los cuernos, por no decir de otros lados.

Veo que piensa que el apoyo de ERC, PDeCAT e incluso Bildu a la moción de censura hace que Pedro Sánchez esté muy condicionado.

Es así, y la situación se va a complicar si se ceden al separatismo segundas líneas políticas. Es cierto que no han entrado en el Gobierno pero los cargos que están justo por debajo a veces son tan importantes como sentarse en el Consejo de Ministros. Muchas veces no es importante estar en primera línea del Gobierno, sino designar quien estará. Y eso es lo que han conseguido los separatistas y los terroristas. Y ahora están tomando las posiciones en las que pueden trabajar en la sombra sin llamar la atención. Pero estamos los ciudadanos que vamos a levantar la mano, vamos a salir a la calle y no vamos a dejar que continúen por esta línea. Se acabó la historia. Se acabó pensar que la ciudadanía acepta todo. El PSOE se vendía como una formación constitucionalista, pero lo que nos está demostrando es que, en el fondo, es un partido oportunista que nos está dejando a todos los ciudadanos en Cataluña y fuera de Cataluña abandonados y sin protección.

Entonces cree que los catalanes constitucionalistas se sienten desamparados por el Gobierno de España.

Clarísimamente. Desde que el diario El Mundo publicó hace unas semanas un reportaje sobre lo que viví a raíz de mi queja a Swissair quedé desbordado de la cantidad de mensajes que recibí, han sido cientos. Alguno desagradable, pero la gran mayoría, muchos por teléfono, querían darme apoyo. Y me han transmitido la desesperación que hay y las ganas que muchos tienen de cambiar la situación. La gente está esperando que se inicie algo desde la ciudadanía, no desde los partidos o las asociaciones. Y es que la situación en Cataluña ahora es muy peligrosa…

Comparte entonces la percepción de Josep Borrell que Cataluña está cerca de un enfrentamiento civil.

Sí, y debemos evitarlo. Tenemos que trabajar para la paz y por eso tenemos que salir a la calle. El enfrentamiento civil es real y no lo ve quién no lo quiere ver. Cómo no se quería ver que España estaba en una crisis. Los políticos viven de la mentira y de cerrar los ojos y ya se arreglará, y eso les diferencia de los ciudadanos que viven en la realidad, en las necesidades inmediatas. La política en España está muy lejana de la ciudadanía.

¿Piensa que este alejamiento de la política respecto a la ciudadanía se refleja también en la solución que algunos quieren dar al tema de los políticos separatistas presos, cuando Miquel Iceta habla de “indultos” o Pedro Sánchez considera “razonable” acercarlos a cárceles catalanas?

No conozco en ningún otro país del mundo dónde haya delincuentes en las instituciones. Estas situaciones solo se dan en algunos países del Tercer Mundo. No me extraña que en España se esté hablando de acercar a prisiones catalanes a estos delincuentes golpistas. Si hemos aceptado delincuentes en las instituciones, ¿qué problema hay en acercarlos a Cataluña? Ninguno.

¿Por eso ha dado un paso al frente?

Sí, porque esto se ha acabado. No sé si el partido socialista se ha dado cuenta de lo que se acerca a partir de septiembre. Los ciudadanos estamos dispuestos a salir a la calle y a frenarles los pies. A mí personalmente me van a tener enfrente y luchando para que esto se acabe. Además, luchando para ayudarles a ellos. Si el PSOE saca las urnas y los ciudadanos les eligen, mejor que mejor para ellos, podrán gobernar tranquilos. Lo que no puede ser es que hayan llegado al Gobierno con el apoyo de esos delincuentes.

Entonces lo que usted pretende con la manifestación del 9 de septiembre es que se convoquen elecciones para que el Gobierno que salga lo sea de manera directa, y no cómo ha pasado, con el apoyo de partidos separatistas a una moción de censura.

El 9 de septiembre es el inicio, porque el fin de semana siguiente habrá otra manifestación en Madrid. Y luego en otras ciudades españolas. He empezado con el apoyo de pequeñas entidades, luego se han añadido otras más grandes, y todas ellas, con el apoyo de partidos políticos, vendrán a la del día 9. Sin símbolos partidistas ni políticos, porque el protagonismo ha de recaer en la ciudadanía. Son los ciudadanos los que van a salir a la calle y van a pedir al partido socialista que desista en su intento de aguantar en el poder dos años, agotando la legislatura. Si lo intentan, el riesgo de un enfrentamiento civil en Cataluña es muy alto, y el PSOE será responsable de ello por su egoísmo al intentar mantenerse en el gobierno a toda costa.

¿Se ve en política?

No tengo aspiraciones políticas de ningún tipo, de hecho no estoy afiliado a ninguna formación. En el pasado estuve un par de años en una formación (UPyD). Pero queremos que esta manifestación de Barcelona, y las que vengan después, sean organizadas por la ciudadanía.

Usted es el que ha pedido los permisos para la manifestación del 9 de septiembre en Barcelona. ¿Por qué?

Para evitar que nadie capitalice desde un partido o una entidad esta movilización. Tengo una vida cómoda, con mucho trabajo, pero no necesito entrar en política para nada. Al contrario, mi vida es relativamente agradable y sé que esta iniciativa me va a condicionar bastante. Pero creo que es mi deber cívico en un momento tan complicado para la historia de España. Para mí mi país es lo primero.

Usted vive en Suiza, pero fue agente de la Guardia Civil…

Sí, me han ido bien las cosas en Suiza pero nunca olvido mi etapa en la Benemérita. Para mí fue un orgullo servir a España luchando contra la delincuencia y el terrorismo en el País Vasco, y ahora que puedo ayudar a la ciudadanía a que recupere la voz, creo que es mi obligación dar un paso al frente. Hasta que haya alguien que lo pueda hacer mejor que yo y entonces le cederé el testigo.

¿Cuántas personas esperan que acudan el 9 de septiembre?

No voy a entrar en una batalla de cifras. La idea es hacer un llamamiento a toda la ciudadanía, creo que la gente necesita expresarse y lo va a hacer. Todo el mundo que quiera sumarse, sin partidismos, será más que bienvenido. Por eso apelamos directamente a los españoles, a los que cada día trabajan duro y que ven como las instituciones democráticas están pasando a manos de delincuentes. Tenemos que acabar con ello. Porque hay más…

¿A qué se refiere?

No solo es la agresión continua a la Corona. O que haya delincuentes y terroristas en las instituciones. Es que Alemania ataca a nuestra Justicia. Y hay una cosa de la que no queremos ser conscientes a día de hoy: el papel del país germano. La situación con Puigdemont no es otra cosa que el resultado de la debilidad del Gobierno español y nuestras instituciones.

¿Por qué?

Nos hemos olvidado de la función de Alemania en otros conflictos internacionales. Por ejemplo, en los Balcanes. Recordemos que fue el primer país que reconoció dos zonas [Croacia y Eslovenia] antes que la ONU y la Unión Europea lo hicieran. Quien piense que una sentencia en Alemania es casualidad, no conoce a los alemanes. No dejan este tipo de situaciones al azar. Son previsores, lo organizan bien y lo planifican bien.

¿Alemania está jugando con España?

Creo que España puede salir hasta muy malparada con la situación de Puigdemont en Alemania. O marcamos claridad en nuestro mensaje. o vamos mal. Se debería analizar el papel de los políticos alemanes en el desafío secesionista catalán, es muy oscuro. Basta con recordar las declaraciones de la ministra de Justicia o el comunicado de la presidenta del comité de derechos humanos del parlamento alemán queriendo intermediar. Que intente España intermediar en Baviera para permitirles la independencia. O tenga usted un conflicto político en Alemania y vea con qué claridad y contundencia la policía actúa, sin reparos. Si permitimos que nuestras instituciones sean débiles y que no haya un político español que vaya a Alemania a exigir los derechos de nuestro país a nivel internacional estaremos donde estamos.

Los ciudadanos que vayan a la manifestación del día 9, ¿solo van a pedir que les pongan las urnas o habrá un cóctel de mensajes?

El mensaje principal va dirigido al Gobierno, para acabar con la situación que estamos viviendo. Si solucionamos el problema de Madrid, solucionaremos el problema del separatismo y que haya delincuentes dentro de las instituciones. Por lo tanto sí que será un cóctel de mensajes, dado que lo principal será darle la oportunidad al Gobierno de salir del chantaje que reciben por parte de delincuentes y que pueda gobernar tranquilamente, sea el PSOE u otro partido.

¿Qué más?

Por otro lado forzar que se acabe el autoritarismo en Cataluña, no se puede dejar que el independentismo se crea que las calles son suyas y que se comporten como lo están haciendo. Se ha de acabar con las multas lingüísticas. Han de finalizar los intentos de rebajar la Constitución para contentar a los secesionistas. No puede ser que el 0,7% de los españoles nos hagan tragar al resto de españoles lo que tenemos que hacer. Los ciudadanos no van a aceptar esto, hemos demostrado muchas veces nuestra altura de miras y nuestro coraje cívico. El 9 de septiembre será el principio de una nueva etapa, probablemente el señor Sánchez no se lo pueda imaginar, pero esto va en serio.

¿La manifestación tiene lema?

Lo haremos público a partir del 1 de julio. Lo estamos consensuado con todas las personas que colaboran en la organización.

¿Tiene una estructura para organizar la manifestación?

Me he reunido con mucha gente, he recibido visitas de empresarios españoles que han venido a Suiza a visitarme, pidiéndome si me sentía con la capacidad y con las ganas de ponerme al frente. Dije que sí, he ido conociendo y contactando con muchas personas que están dispuestas a apoyar una iniciativa tan necesaria como esta.

¿Hay riesgos?

Seamos claros. ¿Existe el riesgo que la revienten? Sí. ¿Qué intenten neutralízarnos? Sí. Pero sabe qué le digo, qué no lo creo. El que lo intente no conoce el nivel de los ciudadanos españoles, la fuerza que tienen, las ganas que tienen. Es cierto que vivo en Suiza, pero mi relación con España es constante, soy español y hago gala de ello.

Comenta que está en contacto con varios empresarios. Eso significa que la financiación de la manifestación vendrá de ustedes.

Sí. El problema, para muchos de las personas con las que contacté, no es conseguir los recursos, sino encontrar a alguien que estuviera dispuesto a dar la cara. Son muchos los que en Cataluña lo están haciendo, plantando cara a los que quitan cruces, limpiando las calles de propaganda separatista. Yo puedo ponerme al lado de ellos para liderar esta iniciativa, he asumido esta responsabilidad y no renuncio a mis obligaciones como ciudadano. Espero hacerlo bien y llevar estas manifestaciones a buen término. No podemos permitirnos dos años más en la misma situación.

Lance un mensaje a los que quieran participar el 9 de septiembre en la manifestación de Barcelona.

Los delincuentes y la gente que quiere romper el país me tendrán enfrente. La política es un arte de negociar diversas fuerzas, pero no es el arte de mentir. Y en España ahora mismo se está mintiendo. La política es intentar integrar las distintas fuerzas de un país en una unidad. Tenemos que pedir las urnas. Hemos de paralizar las calles para que los españoles podamos decidir, porque nos están negando a todos los españoles el derecho a decidir. El día 9 nos vemos en las calles de Barcelona.


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