La batería de mociones aprobadas en el pleno municipal de Barcelona del jueves demuestran que Ada Colau se ha situado, definitivamente, en el bando secesionista y ha dejado la equidistancia. Ella sabrá si le conviene electoralmente situarse en un extremo en el que cuenta con la competencia de Esquerra y la CUP, mucho más “pata negra” que los ‘comuns’ si de nacionalismo se trata.
La alcaldesa de Barcelona parece no haberse dado cuenta que, tal y como denunció el ex secretario general del PCE, Paco Frutos, en la manifestación del 29 de octubre en Barcelona, que buena parte del millón de personas concentradas ese día, y el 8 de octubre, son votantes de izquierdas que no quieren saber nada del separatismo. Y que los ‘comuns’ no estuvieron en ninguna de esas dos manifestaciones multitudinarias.
Si Domènech, Iglesias y Colau no quieren representar a esos centenares de miles de votantes, alguien lo hará. Y Miquel Iceta sí que estaba el 29 de octubre en esa manifestación.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















