
El último nexo que le quedaba a Ada Colau con la realidad, el pacto de gobierno con el PSC, se ha roto. Los socialistas catalanes eran el puente con buena parte de la sociedad civil barcelonesa que desea un ayuntamiento que gestione, no que se dedique a la agitación. Al romper el acuerdo, la realidad de Ada Colau es que solo cuenta con 11 concejales de 41, y que todavía queda año y medio hasta las siguientes municipales. El olvidarse de Barcelona para centrarse en la agitación secesionista le costó la alcaldía a Xavier Trias. La lideresa de los ‘comuns’ parece que no ha aprendido esta lección.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















