El Espanyol jugó una castaña contra el Eibar, una vez más, y lo más normal, tras el gol de los locales, hubiera sido sumar otra derrota y seguir en el fondo de la clasificación de LaLiga.
Pero en el fútbol también juega la suerte, el «with a little bit of luck» que cantaban en el mítico musical ‘My fair lady’, y en un plis plas nos impusimos en un partido que nunca mereceríamos haber ganado.
Por supuesto, tras el segundo gol, obra del ‘Pirata’, di un salto que casi mando mi Coca-Cola cero al pasillo del bar, pero no podemos obviar que los puntos que vienen por la fortuna, también se van por ella.
Así que poca euforia por una victoria poco merecida, aunque nos haya causado una gran satisfacción. Ya falta menos para los cuarenta y dos puntos, porque este año toca llegar lejos en Europa y amarrar la permanencia lo antes posible.
Por eso esperemos que el jueves, en Europa League, volvamos a ver al equipo que lo da todo. El Ferencvaros no dará las facilidades que hemos tenido hasta ahora, así que sería bueno que los nuestros no se despisten.
Por Sergio Fidalgo
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