En Cataluña se margina en las escuelas por el idioma. Si un chaval es catalanoparlante, tendrá docencia en su lengua materna. Pero si el alumno es castellanoparlante los profesores colaboracionistas, y los comisarios lingüísticos de ERC, PSC, Comunes, CUP y Junts, no solo no permitirán que reciba clases en español, también vigilarán que no lo hable ni en el comedor, ni en el patio.
No importa que haya sentencias judiciales que avalen el derecho a recibir un mísero 25% de clases en castellano: Pere Aragonès, con la complicidad de Salvador Illa y los comunes de Jessica Albiach, han dicho que no las acatarán. Y así está siendo, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez mira hacia otro lado.
Lo que está en juego son nuestros derechos civiles, porque si violan los derechos civiles de un español, están violando los de todos. Y lo que está haciendo la Generalitat que malgobierna ERC con el pleno apoyo de socialistas y comunes es convertir a centenares de miles de niños castellanoparlantes en ciudadanos de segunda. O, mejor dicho, en “no ciudadanos”, porque les consideran seres inferiores que no merecen ni recibir contenidos en su lengua materna.
NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















