La televisión pública, financiada con el esfuerzo de todos los contribuyentes, se ha convertido definitivamente en el juguete recreativo de Pedro Sánchez. La reciente renovación de David Broncano y ‘La Revuelta’ por otros 31,5 millones de euros es un insulto a la lógica presupuestaria y al sentido común. Sumados a los 28 millones del contrato inicial, el ente público habrá «quemado» prácticamente 60 millones de euros en un formato cuya única misión no es informar ni educar, sino servir de ariete político contra la competencia privada.
El despliegue de medios y dinero público para intentar desbancar a Pablo Motos ha resultado ser un fracaso estrepitoso en términos de liderazgo. A pesar de la chequera ilimitada de RTVE, ‘El Hormiguero’ sigue siendo la roca inexpugnable del ‘prime time’, superando sistemáticamente en audiencia al programa de La 1. Es un despilfarro sin precedentes: gastar casi 100.000 euros por cada entrega de un espacio que, lejos de ser un servicio público, parece una prolongación de la estrategia de comunicación de la Moncloa para captar al público joven.
Resulta escandaloso que, mientras se recortan servicios básicos o se asfixia a la clase media con una presión fiscal asfixiante, el Gobierno priorice blindar a Broncano hasta 2028. Esta maniobra, orquestada por la dirección de una RTVE cada vez más colonizada, busca asegurar un altavoz afín incluso más allá de la presente legislatura. No importa que los datos de audiencia no justifiquen semejante inversión; en la España de Sánchez, la rentabilidad que cuenta no es la de los audímetros, sino la del control del relato cultural y el blanqueo de su agenda política.
En definitiva, ‘La Revuelta’ es el símbolo de una gestión pública que desprecia el valor del dinero del ciudadano. Mientras instituciones como la Guardia Civil trabajan en condiciones precarias, RTVE riega con millones de euros una productora privada para mantener un duelo de egos que el Estado nunca debería haber librado. Es la confirmación de que para el sanchismo y sus terminales mediáticas, la propaganda siempre está por encima de la eficiencia, convirtiendo la televisión de todos en un costoso escaparate al servicio del poder.
NOTA DE LA REDACCIÓN DE ELCATALÁN: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















