Un mes antes de Navidad los barceloneses hemos descubierto el ‘pesebre’ que el gobierno de Ada Colau ha montado en Plaza Sant Jaume. Un año más, la propuesta no ha dejado indiferente a nadie, los visitantes que se acercaban a la plaza el día de la inauguración, no entendían si visitaban el pesebre o un escaparate publicitario de IKEA con motivo del ‘Black Friday’.
Sin duda, el pesebre de Colau es un bodrio y una burla a la Navidad, a los barceloneses y a la propia tradición. Es el ejemplo de pesebre que nunca enseñarían ni padres, ni abuelos, a sus hijos y nietos, ya que está vacío de Navidad, y es más laico que tradicional.
Colau está provocando que Barcelona pierda el interés como visita obligada de las familias en Navidad. Después de eliminar la pista de hielo, cambiar la iluminación y hacer pesebres laicos, ahora solo le queda aplicar su ‘coronofobia’ y eliminar a los Reyes Magos de la Cabalgata.
La decoración navideña forma parte de nuestra proyección exterior y la navidad barcelonesa no puede estar marcada por el ‘bodriopesebre’ y la falta de luz en las calles. Todavía estamos a tiempo de instalar un nuevo pesebre tradicional en Sant Jaume. Por eso, el Grupo Popular pedirá en la próxima Comisión de Cultura, la retirada del pesebre de Colau, para que sea sustituido inmediatamente por uno tradicional.
La alcaldesa debería darse una vuelta por la Feria de Santa Llúcia para que le expliquen en que consiste un pesebre y así deje de lado las polémicas innecesarias con el pesebre, ya que Colau parece que busca algo más que sorprender a los barceloneses.
Un belén es la expresión de un sentimiento de raíces cristianas y tradición familiar, destinado a que los niños que van con sus padres y abuelos disfruten observando las figuras e identificando cada personaje representado en este.
Alberto Fernández. Presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de BCN
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















