El pacto PSC-ERC-Junts para renovar la Corporació Catalana de Mitjans de Comunicació (CCMA), pasándose por el forro todas las promesas de profesionalizar y despolitizar este organismo, ha vuelto a actuar. Esta semana tenía que celebrarse la primera sesión de la comisión parlamentaria de control de la CCMA ya con el nuevo consejo de gobierno, presidido por Rosa Romà.
Unilateralmente, los partidos del rodillo nacional-socialista han decidido suspender la habitual sesión de control al gobierno de la CCMA, con lo cual quien esto firma, sin ir más lejos, se queda sin poder hacerle a Romà una pregunta clave en estos momentos: ¿Piensa cesar y/o pedir la dimisión del todavía director de TV3, Vicent Sanchis? ¿Y el del jefe de informativos, David Bassa?
No son cuestiones menores en un momento en que pende sobre Sanchis una doble espada de Damocles: las sospechas de irregularidades e incompatibilidades asociadas a la empresa Comunicació Vinària, de la que es administrador suplente y que lleva años archicontratando con el ente público, y el afán, dicen que sobre todo del PSC, de acelerar su relevo, el de Sanchis, para acometer cuanto antes el del jefe de informativos, Bassa.
Que la cuestión es vidriosa se nota en detalles como que la presidenta saliente de la CCMA, Núria Llorach -a quien algunas fuentes auguran un pronto destino como secretaria general del CAC, en una nueva muestra de la capacidad procesista de regenerarse y recolocarse como los agentes de Matrix- ya se dio el lujo de no asistir a la última sesión de control. Ahorrándose así incómodas preguntas sobre el relevo de Sanchis, que si no dimite ni le cesan podría perpetuarse todavía varios meses en el cargo, siempre y cuando este se renueve por concurso público, lo cual está por ver. No sería la primera ley ni la primera promesa que se incumple en estos asuntos.
A nadie se le escapa que el súbito interés del PSC por escudriñar la virtud de Sanchis, después de años de olímpica dejadez, tiene menos que ver con una genuina preocupación por la limpieza de TV3 que con el ciclo electoral en el que nadie quiere entrar con unos informativos que no sean “de confianza”.
La letra pequeña de los pactos PSC-ERC-Junts todavía está muy embrollada y discutida, tanto por lo que respecta a TV3 como a la televisión de la Diputación de Barcelona, donde los socialistas se han planteado hacer recalar nada menos que al hasta hace poco terror de los informativos de RTVE, Enric Hernández. Ese sería el peaje a pagar para que Junts conserve el seismileurista programa de televisión del que lleva años disfrutando la esposa de Carles Puigdemont, Marcela Topor.
En resumen: ni un pam de net. La decisión de simplemente hurtar al control parlamentario este delicado interregno entre el consejo de gobierno saliente y entrante de la CCMA se comunicó a los grupos de la oposición (y a alguno más o menos involucrado con el gobierno, pero no en este reparto del pastel comunicativo) por whatsapp. Sólo después de enérgicas protestas se convocó a regañadientes una reunión de portavoces para anunciar, que no consultar, la decisión tomada. El mismísimo Pere Aragonès tuvo que someterse a control parlamentario apenas quince días después de tomar posesión. Parece que los altos cargos de la “Corpo” son más vips que el presidente de la Generalitat, y que no tienen que pasar por el mismo aro que este.
Incluso admitiendo que los nuevos y flamantes consejeros de la CCMA no estuvieran preparados para contestar las preguntas de los diputados, quedaría por explicar por qué hay que dar “vacaciones” de control parlamentario a un director de TV3 y a otro de Catalunya Ràdio que siguen en el cargo. ¿Hay miedo de lo que puedan decir en sus últimas semanas o últimos días dentro del convento?
Ciutadans pidió, y ha obtenido, algunas copias de los múltiples, generosísimos contratos, firmados en todos estos años con algunas de las productoras audiovisuales de cabecera del régimen. Nos interesa discutir esta información con los responsables de esos contratos antes de que salgan por la puerta. También con los nuevos que entren. ¿Será posible, o ya se inventarán algo para que no?
Cada día se hace más imperiosa la necesidad de una comisión parlamentaria de investigación de todo aquello de inexplicable -y encima impreguntable- que sucede en TV3. No es extraño que cada vez que desde que el grupo de Ciutadans lanzamos la propuesta, Junts, ERC y sobre todo el PSC hagan como quien oye llover. Como quien oye llover muy fuerte.
Anna Grau es diputada de Cs en el Parlament
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















