La política de defensa y los populismos en boga. Un análisis de Teresa Freixes

El populismo, ya sea de izquierdas, de derechas o mediopensionista, siempre al lado del devenir de los tiempos…. Menos mal que, en el fondo, les importa un bledo estar o no estar en la Unión Europea. Me explicarán cómo hacer frente a los retos que tenemos que afrontar ahora mismo y los que nos va a deparar el futuro inmediato.

Hasta el Tratado de Lisboa la UE no tuvo competencias propiamente dichas en materia de acción exterior, defensa incluida. Ahora formalmente las tiene, pero no han sido desplegadas con el enorme potencial que la regulación de los Tratados hace previsible. Y la “amenaza” que el tema de los refugiados, en conexión con la guerra en Siria, la situación en Libia, en Irak, en todo Oriente próximo y medio, así como en África central, constituye todo un desafío en el marco de esa política exterior. Esta política exterior, conectada a ese espacio de libertad, seguridad y justicia que también prevén los Tratados, nos está atenazando. La razón es que nuestras autoridades europeas, en vez de aplicar la ley, quieren “hacer política” (en el peor sentido de la palabra) en un tema en el que están en riesgo no sólo nuestras libertades, sino la propia vida de los más débiles sobre el terreno, es decir, las personas que, por distintos motivos, huyen de zonas de conflicto y no consiguen que se apliquen debidamente las normas sobre asilo y refugio a las que estamos vinculados.

Por una parte los Tratados ponen en pie una “política común de seguridad y defensa” en conexión con la “política exterior y de seguridad común”, que ha de tener capacidad operativa basada en medios civiles y militares y que ha de estar también conectada con la de los Estados miembros. Se tiene que crear una Agencia Europea de Defensa, por expresa disposición de los Tratados y, también, porque la realpolitik a la que el Brexit en UK y el triunfo de Trump en USA, nos abocan a ello con mayor urgencia. Y tenemos que replantearnos, en este nuevo escenario, los compromisos con la OTAN, porque estamos integrados en ella y todos los Estados que forman parte de esta organización fundamentan su defensa colectiva y la ejecución de la misma en este mecanismo de integración.

Dicho mecanismo, por otra parte, también deberá reflejar en su estructura y forma de actuación, la realidad a la que el Brexit y la nueva postura norteamericana nos abocan. Desde varios Estado miembros, Francia y Alemania sobre todo, pero no sólo desde ahí, se ha llamado la atención sobre cómo puede afectar el Brexit a esa política de defensa que Europa tiene que poner en pie y gestionar eficazmente, aún a sabiendas de lo cara que va a resultar su financiación. Es bien cierto que la recomposición de Europa será complicada. Por una parte, tras el referéndum del Brexit, ya veremos cómo se gestiona eso, que cada vez está más complicado por la ineptitud del gobierno británico y la cobardía política de un parlamento que, pese a las elecciones, continúa estando huérfano de líderes plausibles, ya veremos cómo y en qué sentido se abordan estas cuestiones en los próximos meses. Ello conjuntamente con el desplazamiento de la tradicional política trasatlántica hacia no se sabe bien dónde, por el flanco abierto por Putin y la presión económica del sudeste asiático.

Todo ello obliga a una reflexión para la que, quizás, no estamos todavía bien pertrechados. Habrá que aplicarse a ello si queremos no salir malparados de esta nueva etapa que se avecina, con un gobierno nuevo que tendrá que afrontar todo ello y con unos políticos que por el momento vienen demostrando excesiva lasitud para enfrentar, en prácticamente todos los países y en la propia UE, el debate parlamentario en forma que pueda, realmente, servir de orientación al ejecutivo.

Sobre todo, porque el populismo y la demagogia no dejarán de estar presentes y ello nos va a obligar, aquí, a estar más atentos a la nueva correlación geoestratégica a la que deberemos hacer frente como Estado miembro de una Unión Europea que también está buscando su rumbo.

Teresa Freixes es catedrática de Derecho Constitucional


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