La negociación de los presupuestos de la Generalitat para 2026 continúa encallada tras el veto expresado por el líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, a la propuesta fiscal planteada por el Govern. El objetivo es mantener a raya al sector crítico con la actual dirección del partido, que utiliza las cesiones y los incumplimientos de los socialistas como munición contra Junqueras.
El dirigente republicano ha advertido en unas declaraciones a la ACN que su formación no respaldará cambios en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) ni la aprobación de suplementos de crédito si no se avanza previamente en el cumplimiento de los compromisos políticos acordados.
Junqueras considera que cualquier modificación fiscal o ampliación del gasto público debe estar vinculada a un acuerdo más amplio sobre financiación y sobre la capacidad de Cataluña para gestionar sus propios recursos. En este sentido, ERC mantiene como condición central el avance hacia un mayor control de los tributos recaudados en el territorio, especialmente en relación con el IRPF.
La posición de Junqueras complica las opciones del Govern de Salvador Illa para sacar adelante las cuentas. El Ejecutivo catalán gobierna en minoría y necesita el apoyo parlamentario de ERC para aprobar el presupuesto o para impulsar medidas alternativas que permitan incrementar el gasto mediante suplementos de crédito. Junqueras necesita un ‘trofeo’ que ofrecer ante su partido y su electorado antes de volver a dar apoyo al PSC.
La discusión se produce en un contexto político marcado por las tensiones en torno al modelo de financiación autonómica. ERC ha insistido en que los acuerdos de investidura deben traducirse en avances concretos en materia fiscal antes de facilitar nuevas iniciativas presupuestarias.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















