Si queremos ganar la batalla al secesionismo catalán es inaplazable el fortalecer el tejido social constitucionalista. La tendencia de las entidades no nacionalistas a la división, la disputa interna y a la competencia de unas contra otras ha evitado crear un frente común eficaz que pueda plantarles cara.
Todo el mundo, partidos y entidades, hacen la guerra por su cuenta, y no existe un plan consensuado para recuperar la presencia de España en Cataluña. Está claro que no es suficiente con que se pongan de acuerdo para elaborar un “plan”, ya que este necesita recursos, y que se mojen las administraciones.
Los ayuntamientos, comunidades autónomas y otro tipo de organismos que estén regidas por políticos que crean que vivimos una emergencia nacional han de hacer algo más que declaraciones contra Quim Torra o Carles Puigdemont y buscar las vías legales para poder apoyar al tejido social constitucionalista.
Si los separatistas catalanes han invertido docenas de millones de dinero público en Valencia, Baleares y hasta en Francia (lo que ellos llaman ‘Cataluña Norte’), también lo pueden hacer los partidos que quieren defender la unidad del país.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















