Gracias a la acción de, entre otros, Daniel Sirera, el presidente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, el alcalde Jaume Collboni (PSC) accedió a poner una pantalla gigante en el CEM Olimpics del Vall d’Hebron para que cerca de dos mil personas apoyaran a la selección que disputaba la final del Mundial femenino de fútbol en Australia.
Esta debería ser la norma, que cuando nuestro país disputa acontecimientos deportivos de gran relieve se pusieran en Barcelona pantallas gigantes, tal y como ocurre en otras ciudades de nuestro país. Pero el asquito que Ada Colau siente hacia España ha servido para que todo fueran problemas a la hora de instalarlas. No solo el Ayuntamiento no las ponía, sino que intentaba que entidades cívicas que sufragaban el coste no pudieran hacerlo.
Barcelona es la segunda ciudad más importante de España, y no puede estar al margen de los grandes acontecimientos deportivos que movilizan a nuestra opinión pública y que aumentan nuestro prestigio como Nación. La final del Mundial femenino no podía ser una excepción y no lo fue.
De momento podemos estar contentos, Jaume Collboni instaló la pantalla y no solo fue un éxito de asistencia, también de comunicación, porque fueron legión los medios que contactaron en directo con el pabellón de la Vall d’Hebron para recoger la opinión de los allí presentes. Se vio que Barcelona está con nuestros equipos nacionales.
Y también estaría bien que las selecciones nacionales vinieran más por Cataluña. Xavier García Albiol (PP) ya ha mostrado su interés en que compitan en Badalona y esperamos que Jaume Collboni y otros alcaldes catalanes tengan la misma sensibilidad.
En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















