Una gloria de la cultura secesionista como Lluís Llach solo consiguió reunir a mil personas en su primera manifestación en la plaza de Sant Jaume – en julio de 2024 – como presidente de la ANC, lo que refleja la decadencia de un movimiento que llegó a ser transversal y a convocar a centenares de miles de ciudadanos.
El fanatismo del movimiento separatista le ha condenado a la irrelevancia, y solo la conversión del PSC al secesionismo ‘light’ le da cierto peso institucional. Si Pedro Sánchez no necesitara a los separatistas no pintarían nada ni en Madrid, ni en Barcelona. Solo pintan algo como muletas políticas de los socialistas.
Ahí está Valencia, Baleares, Aragón y las circunscripciones electorales francesas de lo que llaman “Catalunya Nord”. Todas en manos de formaciones que combaten el pancatalanismo. Los Països Catalans son solo una ensoñación que jamás se hará realidad, porque cuánto más los conocen, menos les votan.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















