Todos hemos visto la patética imagen de un elefante de una fuerza enorme como está atado a una estaca que podría arrancar con facilidad para ser libre y que ni siquiera lo intenta.
El truco, o eso me dijeron hace muchos años, es que de pequeños les atan una pata a una estaca y cuando intentan liberarse como son pequeños aún no tienen la fuerza suficiente, de modo que tras muchos intentos aprenden que no pueden arrancarla y dejan de intentarlo, así cuando crecen en tamaño y fuerza ni siquiera lo intentan pues su cerebro les dice que “es inútil, no pueden”.
Algunos meses después de haber ido a votar a las urnas es fácil escuchar a votantes, sobre todo socialistas y sobre todo en Cataluña, que no les volverán a votar, que esta vez va en serio: que no les engañan más, pero a medida que se acerca otra llamada a las urnas sus convicciones empiezan a flaquear y van desde el “es que soy socialista” hasta el “bueno ésta es la última vez” olvidándose de que eso ya lo dijeron en las elecciones anteriores y en las anteriores a las anteriores, pero cuando se acercan de nuevo a coger la papeleta parece haber una atracción fatal que les hace coger la papeleta de siempre….y vuelta a empezar el ciclo de quejas.
Entiendo al elefante que cree que no puede librarse de la estaca pues aunque llega a tener una fuerza descomunal, su cerebro no es consciente de ello, lo que no llego a entender es al votante socialista que sabiendo que elección tras elección cogen su voto con unas promesas para después hacer lo que les interesa a ellos siguen de alguna manera “atados a la estaca del PSC” plenamente conscientes de que les ha defraudado en un montón de ocasiones.
El punto de esperanza es que cada vez hay más personas, y no sólo en el PSC, que se sienten “libres” a la hora de analizar las opciones electorales para escoger la que en cada ocasión les parezca mejor.
TNN – Transversal No Nacionalista
[campana]
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