Que Quim Torra es un personaje incapaz de gestionar una comunidad de vecinos, ya era conocido. Que además es un inconsciente que es capaz de incitar a los más radicales a que «aprieten», demuestra su insensatez.
Cuando el presidente de la Generalitat incita a que los amantes de las algaradas callejeras vayan más allá, el siguiente paso puede ser muy peligroso.
Sin poner en cuestión la presunción de inocencia de los nueve CDR’s detenidos este lunes por la Guardia Civil, los indicios son muy serios. La Justicia dictaminará, pero parece ser que no son tan inocentes como aseguran. Esa es nuestra sensación a falta que finalice la investigación judicial y se compruebe si los indicios son ciertos.
Pero lo que resulta más preocupante es como el secesionismo, de manera casi unánime, han dudado de la Guardia Civil y han dado la razón a los detenidos, como si fuera una operación política contra el independentismo. Y los ‘comunes’ de Asens también han formado parte de esta unanimidad.
Así se da alas a los más radicales, ya que pueden tomar nota de que sus comportamientos recibirán el aplauso de los partidos independentistas, que les defenderán en cualquier situación.
Que Arran coincida con Torra, que la CUP coincida con ERC, que Endavant coincida con los comunes es muy preocupante. Se está creando un caldo de cultivo muy peligroso, más parecido al del País Vasco de los años de plomo que al de la idílica ‘República Catalana’ pacifista y megaguay que dicen defender.
Comentario editorial de elCatalán.es.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















