Convivencia Cívica Catalana, junto S’HA ACABAT y 734 catalanes que se han adherido a título individual remiten una carta al Papa pidiendo que no se rinda a los separatistas y use el castellano con normalidad en Barcelona, ya que es la lengua de la mayoría de los barceloneses. pic.twitter.com/xRD8WUfyig
— Ángel Escolano Rubio (@rubio_escolano) June 3, 2026
La inminente visita del Papa León XIV a Barcelona para bendecir la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia ha adquirido una dimensión que va más allá de lo estrictamente espiritual. La entidad constitucionalista Convivencia Cívica Catalana ha enviado una carta al Sumo Pontífice para exponer una realidad incómoda que las administraciones nacionalistas y el propio Gobierno central prefieren obviar. Se trata de la sistemática marginación del español en la vida pública y, de manera muy preocupante, en el ámbito de la propia Iglesia católica en Cataluña.
La asociación ha querido aprovechar este histórico viaje para trasladar a Roma el sentimiento de indefensión de millones de catalanes hispanohablantes. La carta remitida a León XIV no busca la confrontación, sino la restitución de un derecho fundamental basado en la propia doctrina eclesiástica. La entidad recuerda al Santo Padre que la Iglesia debe ser un espacio de acogida universal y no una herramienta de ingeniería social ni de división política. Excluir la lengua materna de más de la mitad de la población civil es, a ojos de los firmantes, una anomalía pastoral que contradice el mensaje de unidad de la fe.
«Rogamos humildemente a Vuestra Santidad que no atienda a quienes pretenden convertir la cuestión lingüística en un instrumento de división o de invisibilización de una parte muy importante de la sociedad catalana. Millones de catalanes vivimos el castellano como lengua propia, natural y cotidiana, con pleno respeto al catalán y a todas las expresiones legítimas de nuestra realidad cultural» pide Convivencia Cívica Catalana ante los intentos del separatismo de excluir a la lengua española durante la visita del Papa a Barcelona.
La carta ya lleva cerca de un millar de adhesiones, y el apoyo de entidades como S’ha Acabat! o Hablamos Español. Los interesados en firmar la carta pueden enviar un correo a info@convivenciacivicacatalana.org. Resulta llamativo que tenga que ser una organización civil la que alce la voz ante una injusticia que las autoridades políticas de izquierdas y separatistas consienten a diario.
El modelo de inmersión obligatoria y la complacencia institucional han creado ciudadanos de primera y de segunda en función de su lengua. La inacción del Ministerio de Cultura y de los ministerios competentes en la defensa de los derechos constitucionales deja en evidencia una falta de voluntad real para frenar estos abusos.
La elección de la Sagrada Familia como escenario para esta reivindicación no es casual. El templo ideado por Antoni Gaudí es un símbolo internacional de Barcelona y de toda España, concebido como un espacio de oración para los fieles de cualquier procedencia. Que una parte significativa de los fieles locales se sienta excluida en su propio hogar espiritual es un reflejo de la deriva que sufre la sociedad catalana bajo el actual marco político.
Convivencia Cívica Catalana confía en que la sensibilidad del Papa León XIV sirva de altavoz para una problemática que traspasa las fronteras españolas. La Santa Sede siempre se ha mostrado defensora de la diversidad legítima, pero también del respeto a los derechos de las personas.
El debate lingüístico en Cataluña ha llegado de este modo hasta los despachos del Vaticano, evidenciando el fracaso de las políticas de pacificación que vende el relato oficial de la izquierda. La realidad a pie de calle dista mucho de la normalidad que se pretende proyectar desde las instituciones. Los ciudadanos exigen que la libertad de opción lingüística sea respetada tanto en las escuelas y juzgados como en las parroquias.
Queda por ver cuál será la respuesta de la jerarquía eclesiástica y si las palabras del Pontífice durante su estancia en Barcelona incluirán algún gesto hacia la concordia real. Lo que es innegable es que el constitucionalismo catalán sigue activo en la denuncia de los excesos nacionalistas. Mientras el Gobierno de España siga instalado en la concesión permanente, serán las entidades civiles las encargadas de defender la igualdad de todos los ciudadanos.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















