Convivencia Cívica presenta el cómic sobre Manuel de Amat, que repartiremos entre los jóvenes de Barcelona. Mientras el Ayuntamiento intenta borrar su nombre, nosotros vamos a contar su historia. Ya puede descargarse gratuitamente en PDF desde nuestra web: https://t.co/EdTcnnhqXP pic.twitter.com/WsKzlvfJE3
— Ángel Escolano Rubio (@rubio_escolano) July 16, 2026
El rodillo ideológico de la izquierda barcelonesa no descansa ni en vacaciones. El Ayuntamiento de Barcelona ha activado en pleno mes de julio el proceso de información pública para sustituir el histórico nombre de la plaza del Virrey Amat por el de Joan Salvat-Papasseit. Una maniobra de manual que busca minimizar el debate y silenciar la contestación en el distrito de Nou Barris dentro de la ‘limpieza’ que la izquierda está haciendo en el callejero de Barcelona para eliminar referentes relacionados con España en su conjunto.
La elección de los meses estivales para tramitar una modificación de este calado no es casual, sino una estrategia calculada para desactivar la movilización ciudadana. Con una parte importante de la población de vacaciones y el tejido asociativo a medio gas, la izquierda municipal pretende ventilar el trámite burocrático como una mera formalidad.
Ante este atropello participativo, la entidad Convivencia Cívica Catalana ha reaccionado de inmediato junto a los residentes de la zona. La plataforma ya ha puesto en marcha una ofensiva administrativa y jurídica para defender el arraigo de una denominación que forma parte del mapa sentimental y cotidiano de Barcelona.
Durante el periodo de exposición pública, que se reduce a veinte días hábiles, se formalizarán alegaciones contundentes en contra del cambio. Además de la batalla sobre el papel, se aportarán las numerosas firmas vecinales recabadas hasta la fecha para demostrar el rechazo frontal a la iniciativa.
El sectarismo del Gobierno municipal se evidencia al imponer restricciones que rozan la exclusión, obligando a examinar el expediente de forma estrictamente presencial y en horario de mañana. Es el reflejo de una administración que prefiere el rincón de pensar burocrático antes que escuchar el verdadero sentir de la calle.
Si el Consistorio decide ignorar las reclamaciones ciudadanas y consumar la desaparición del nombre de la plaza, el conflicto se trasladará a los tribunales. Los afectados, respaldados por Convivencia Cívica Catalana, ya preparan un recurso contencioso-administrativo para frenar de raíz esta imposición ideológica.
La figura de Manuel de Amat y Junyent, ilustre barcelonés del siglo XVIII que ejerció como Virrey del Perú, sufre así el enésimo intento de cancelación histórica. Su trayectoria institucional es intencionadamente arrinconada por no encajar en los rígidos moldes del relato político que la izquierda y el nacionalismo quieren imponer.
Esta constante reescritura del callejero barcelonés funciona como una herramienta de ingeniería social que menosprecia el pasado compartido entre Cataluña y España. Lejos de solucionar carencias urbanísticas o sociales reales, las prioridades institucionales se centran de forma artificial en desahuciar la historia de los espacios públicos.

Como contraofensiva cultural, se distribuirá un cómic divulgativo entre la juventud local para dar a conocer la verdadera relevancia histórica del personaje. Una iniciativa pedagógica que busca desmontar con datos y rigor los prejuicios contemporáneos aplicados con ligereza por las formaciones del Gobierno local.
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