La mejor prueba del fanatismo de Esquerra Republicana es el reciente nombramiento de Ester Capella como consejera de Territorio, porque es una intolerante de manual. Recordemos como vetó en la Delegación de la Generalitat en Madrid la presentación del libro ‘El brazo friki del procés’ (Ediciones Hildy) del ex diputado socialista Joan Ferran.
Todo por que es un libro sarcástico sobre los abusos separatistas, mientras unos días antes Capella, que entonces era Delegada del Govern en Madrid, sí que acogió, y apoyó con su presencia, una presentación en ese mismo escenario de un libro independentista que insultaba a los tribunales democráticos de nuestro país porque, según el autor, persigue políticamente a militantes secesionistas.
Los que defienden que la política catalana está «apaciguada» no tienen más que ver los últimos nombramientos de los partidos separatistas para comprobar que no es así. No es solo Capella, recuerden como Anna Erra, otra radical, ha sido escogida por la mayoría independentista del Parlament como presidenta de la cámara. Solo queda la confrontación ideológica, que no el apaciguamiento, con unos partidos secesionistas que no quieren unir a la sociedad catalana, ya que buscan sojuzgar a los millones de catalanes no separatistas.
La Generalitat que preside Esquerra sigue financiando a entidades que persiguen a la lengua española como Plataforma per la Llengua, y contratando en TV3 a personajes que alimentan la confrontación con el resto de españoles, como Jair Domíguez o Juliana Canet, famosos por sus exabruptos independentistas. No hay «paz» en la política catalana, sino rencor y exclusión por parte de los partidos secesionistas.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















