El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

Cabalgar contradicciones

Por Santiago Trancón Pérez
martes, 13 de noviembre de 2018
en Opinión
3 mins read
 

Contenido relacionado

Un montaje inverosímil

En loor de Daniel Innerarity

España sentenciada

Fue Iglesias Turrión quien nos explicó, en los inicios de su andadura, que había que aprender a «cabalgar contradicciones». Puso el ejemplo de cómo él galopaba sobre la contradicción de recibir apoyo (dinero) de un régimen criminal como Irán porque coincidían tácticamente en la estrategia de socavar el orden de los países democráticos. Todo era cuestión de astucia e inteligencia. Tanto ha cabalgado y cabalga este indio-cowboy sobre contradicciones que se le han quedado andares de actor secundario de western americano (otra contradicción).

Pero traduzcamos el eufemismo «aprender a cabalgar contradicciones» por lo que es: aprender a ser cínico. Porque la cosa requiere su aprendizaje. Cínico es quien se atreve a decir una cosa y la contraria sin rubor alguno y acusar de mentiroso a quien pone en evidencia cualquiera de sus flagrantes contradicciones. Como ejemplo, vean el cinismo de la vicevocera disfémica, Carmen Calvo, asegurando que el presidente del Gobierno nunca dijo que los sublevados presos habían cometido un delito de rebelión. Revisen el vídeo y vean la cara desabrida e insolente que pone cuando alguien le recuerda justo lo contrario. ¡A galopar, a galopar!

Nunca hemos asistido a una exhibición tan descarada del cinismo como forma de hacer política. El principio de no contradicción, base de la lógica, se pisotea como lo más natural. Al desestructurar e invalidar este principio básico de la organización y el funcionamiento de la mente, ya todo es posible. La realidad, liberada del control de esta racionalidad mínima, puede construirse como se quiera. Verdad y mentira son indistinguibles. Todo depende del poder y el medio con que se impone en cada momento lo que convenga. Entramos en el reino de la pura arbitrariedad, o sea, del totalitarismo. A mayor inseguridad mental, mayor esclavitud y fanatismo.

Es la política del círculo cuadrado, de la casta-anticasta, del falangismo-leninismo, del peronismo-comunismo; del socialdemócrata-antisistema, el terrorista-demócrata, el pacifista-violento, el pijo- proletario, el ágrafo-doctor; del patriota antiespañol y el indulto exculpatorio. Confieso que todos estos imposibles, al verlos cabalgar atropellando cualquier lóbulo frontal que se les encare, me produce una enorme desazón e impotencia. La base evolutiva, los miles de años de desarrollo cerebral parecen ser insuficientes frente a esa degradación de los fundamentos neuronales de nuestra especie. Seguramente el haber desaparecido el libro, la reflexión y la concentración mental que la escritura y la lectura requieren, esté en la base de este funcionamiento anómalo del cerebro para el que la no contradicción resulta una exigencia demasiado restrictiva e innecesaria.

Los ejemplos de cada día son abrumadores. Se puede quemar la Constitución, la bandera común, retratos del Rey, y retransmitirlo todo en directo por televisión; denigrar y ofender a todos los españoles con las más viles palabras e insultos; inventarse y difundir calumnias históricas sobre nuestro pasado; propagar mentiras para difundir el odio, etc., y todo esto es libertad de expresión y por ello debe despenalizarse. Hacer lo mismo, en cambio, con los símbolos, la historia y los referentes del nacionalismo separatista, es una conducta que debe ser duramente perseguida y castigada. La hispanofobia es legítima; la xenofobia, islamofobia o catalanofobia, son actos repugnantes y directamente punibles. ¡A galopar, a galopar!

Destruir el principio de la no contradicción, la ‘contradictio in terminis’ o la petición de principio, no son un mero asalto a las leyes del pensamiento lógico, sino a dos conceptos inseparables sin los cuales es imposible construir una sociedad: el de verdad y el de realidad. Al destruir el concepto de verdad (recordemos esa simpleza de que todo es relativo, no hay verdad absoluta), el concepto de realidad como objetividad irrefutable y consistente, desaparece. Trasladar esto al campo de la política es demoledor.

No hay democracia posible si no se asienta sobre la verdad, la realidad y la coherencia lógica. Sin el marco mental que establecen estos conceptos, que funcionan como organizadores y puntos de anclaje del pensamiento, nuestra relación con el mundo y con los demás es imposible. Entramos en el terrero de la materialidad bruta, de la opacidad del mundo, de su mostrenca resistencia a formar parte o construir un orden humano. Esto explica que todos los fascismos, comunismos, totalitarismos, populismos y tiranías, comiencen por una fase de desorden e inconsistencia mental, de pérdida del sentido de la realidad, la verdad y la coherencia argumental. En ello estamos, hacia ello vamos.

Santiago Trancón Pérez

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Santiago Trancón Pérez
Publicación anterior

Vicent Sanchis faltó al respeto a la líder de la oposición en el Parlament

Siguiente publicación

Ferran Monegal: Sanchis fue con Arrimadas «un tirador de élite» y debería haber estado sentado «en una trinchera»

Contenido relacionado

Foto: Freepik
Opinión

Usando el juzgado como guardarropía

miércoles, 8 de julio de 2026
Opinión

Adiós mundialista de la hermana Portugal

martes, 7 de julio de 2026
Foto: Flickr Ayuntamiento de Barcelona
Opinión

Barcelona se asoma al abismo ante la inmigración ilegal

lunes, 6 de julio de 2026
Siguiente publicación
Inés Arrimadas entrevistada por Vicent Sanchis

Ferran Monegal: Sanchis fue con Arrimadas "un tirador de élite" y debería haber estado sentado "en una trinchera"

Sostiene Soledad Becerril

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Not enough quota to unlock this post
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?