En el terreno político desde hace ya un par de lustros, la izquierda representada por el PSOE está perdiendo una parte importante de su electorado, que se está decantando hacia la vieja derecha del Partido Popular y sobre todo hacia la nueva derecha de VOX.
Desde el Partido Socialista no se ha sabido invertir este proceso, y sus políticas erráticas no han beneficiado nada en ese sentido. Por ello la izquierda ha buscado otros caminos para conseguir votos, que según su perspectiva se consideran automáticamente favorables, porque se ha ido a pescar a caladeros que hasta ahora se han considerado de izquierdas.
Para empezar tenemos que constatar el hecho de que a partir de aquí, la estrategia socialista consiste en dos aspectos fundamentales: uno interno y el otro externo. El primero es que según el Eurostat el porcentaje de inmigrantes nacionalizados por el Gobierno de Pedro Sánchez ha duplicado la media de la Unión Europea, porque se considera que los inmigrantes como son personas que han tenido que venir a España por el escaso nivel de vida que tenían en sus países respectivos, conforman un nuevo proletariado que según la doctrina marxista vigente en el PSOE después del Congreso de Suresnes, conforman una nueva clase proletaria que se presupone votará a la izquierda por definición.
Por lo que respecta al aspecto externo, de una forma manifiestamente maquiavélica, que podríamos decir perfectamente «sanchista», consiste en nacionalizar el mayor número posible de argentinos, y este ha sido uno objetivo encubierto de la Ley de Memoria Democrática cuando ha establecido en su Disposición adicional octava, que «todas aquellas personas nacidas fuera de España de padre o madre, de abuelo o abuela que originariamente hubieran sido españoles, y que como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española, podrán optar a la nacionalidad española a los efectos del artículo 20 del Código Civil».
En base a este fundamento legal, en los últimos años se han nacionalizado como españoles cientos de miles de argentinos, alegando injustificadamente que sus padres o abuelos que inmigraron a Argentina para encontrar trabajo, lo hicieron por unas supuestas ideologías que les hacían exiliarse de la España franquista. Con este coladero legal en la actualidad en Argentina hay más de un millón seiscientos mil españoles, convirtiendo a Buenos Aires en la tercera ciudad con más españoles con derecho a voto, solo superado por Madrid y Barcelona, pero muy por encima de Valencia, Bilbao, Sevilla, Zaragoza y todo el resto de ciudades españolas.
Hemos de considerar que la mayoría de estos votantes, con doble nacionalidad argentina y española, jamás han puesto sus pies en España, y probablemente muchos de ellos son ajenos a los aconteceres de la política española, y por ello el avieso Pedro Sánchez presupone que como Buenos Aires ha sido tradicionalmente un bastión del Peronismo, que antes era de derechas pero ahora es de izquierdas, presupone que la gran mayoría de esos censados votarán al PSOE, pero lo que no cayó en la cuenta el presidente cuando fomentó esta Ley de Memoria Histórica, es que en las últimas Elecciones Generales de octubre de 2023, ganó por amplia mayoría el partido La Libertad Avanza de Javier Milei, y en las últimas elecciones provinciales en la ciudad de Buenos Aires de septiembre de 2025 también ganó Milei.
Señor Sánchez, no confíe que el voto por correo se decante a favor del PSOE en las próximas elecciones generales que no quiere convocar. Puede haber una sorpresa como la ha habido en Argentina.
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