El Govern de Pere Aragonès se ha llevado este pasado jueves un nuevo baño de realidad, lo que en principio era una buena noticia y es que la Generalitat iba a ser recibido por los estamentos de la Unión Europea después de la congelación de relaciones por el proceso separatista, ha acabado siendo un tirón de orejas para el ejecutivo secesionista.
Aragonès iba con la intención de presentar el caso de espionaje Pegasus, pero el comisario de Justicia, Didier Reynders, no ha perdido la ocasión para recordarle la “importancia” de cumplir la sentencia sobre el uso del castellano en las escuelas catalanas.
Cabe recordar, que actualmente el Tribunal Constitucional debe pronunciarse sobre la sentencia de la lengua, después de que aceptase a trámite el recurso del PP y Cs contra el decreto que traslada la responsabilidad de los proyectos lingüísticos al Departamento de Educación.
El proceso separatista hizo que la Comisión Europea congelará las relaciones con Cataluña. En el 2015 fue la última vez que un presidente catalán, entonces Artur Mas, mantuvo un encuentro en la sede de la Comisión en Bruselas, con la entonces comisaria de Transportes, Violeta Bulc. La vuelta a las instituciones europeas ha servido para que el presidente independentista se lleve un buen tirón de orejas.
Pueden encontrar toda la información para suscribirse a elCatalán.es, y así apoyar nuestra labor, en este enlace. Si en vez de suscribirse prefieren hacer una donación puntual, pueden hacerlo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















