El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

5%

Por Javier Megino
sábado, 11 de mayo de 2019
en Opinión
4 mins read
 

Contenido relacionado

Un primer paso ilusionante: acuerdos con el sello de la «prioridad nacional»

Tantas imputaciones como visitas a China

Desesperación en la extrema izquierda andaluza

El escrito de hoy, a pesar de llevar una cifra porcentual, no tiene nada que ver con las comisiones o mordidas que han supuesto el mayor legado del servicio a la sociedad por parte de los mafiosos convergentes, “pedecatos”, “junspercatos”, o como se llamen ahora. Tampoco se refiere a la proporción de pimentón rojo en las longanizas para convertirlas en chorizos, aun siendo un embutido muy apropiado si hilvanamos todo lo anterior.

Me voy a referir a algo más concreto. Al mínimo legalmente exigido para poder disponer de presencia en un consistorio municipal. Dicho de otro modo, lo que debe conseguir una candidatura para contar en el reparto de representantes en el Ayuntamiento. Lo que viene a ser tener concejales.

Dado el momento en que nos encontramos, ante la próxima doble cita del 26 de mayo, me ha parecido interesante comentar y aclarar la principal diferencia entre ambas convocatorias electorales de ese día, con la ilusión de que hayamos aprendido de la experiencia del pasado 28 de abril.

Seré muy aséptico en la exposición para que nadie entienda que el objeto de mi escrito es obtener réditos en favor de una lista electoral, sabedores los lectores (y si no, lo recuerdo) que soy el número 4 en la lista de Bou, del Partido Popular, a la alcaldía de Barcelona.

El 26M los barceloneses estamos convocados a las elecciones europeas y también a las elecciones municipales, para elegir al nuevo alcalde en los próximos cuatro años.

Cuando vamos a votar eurodiputados lo hacemos como circunscripción única para toda España. Es decir, se reparten nuestros 54 europarlamentarios contando todos los votos a nivel nacional y, de consumarse el Brexit, se reajustará el número pasando a ser 59. Se adjudican sin que haya un mínimo porcentual que defina si se entra o no en el recuento.

Por eso, al adjudicarse a nivel nacional, vemos agrupaciones de partidos (algo muy usado por parte de los separatismos de diferentes latitudes españolas) para confluir en una lista compartida que les dé más peso. Es la única solución que tienen para lograr algún acta de diputado en Europa. Pensad que, si cada uno de los partidos que quieren romper España fuese por libre, desde sus respectivos feudos regionales, lo tendrían muy complicado. Solo juntándose se consuma y hace factible, para los que amamos y defendemos España, que pasemos el ridículo que suponen algunas representaciones en el Europarlamento.

Pero, cuando vamos a votar al próximo alcalde de nuestra localidad, hay un detalle que diferencia esta cita de la anterior. En este caso existe un porcentaje mínimo del 5% para que un partido político se tenga en cuenta a la hora de adjudicar los 41 concejales. Por tanto, es importante que reflexionemos al votar pensando que, si un partido no llega a ese umbral mínimo exigido, al votarlo se puede contribuir indirectamente a alimentar a los que más votos tengan. Es decir, con la voluntad de apoyar una candidatura de color, de no llegar ésta al mínimo legal, se puede alimentar a una candidatura en blanco y negro.

Por tanto, es muy importante que sepamos jugar nuestras bazas y, si de verdad pensamos en votar en favor de representantes que defiendan España desde dentro de las instituciones, sepamos discernir si con nuestro apoyo sumamos realmente por España o inutilizamos nuestro voto, por no decir que se alimenta sin querer al “enemigo”.

Por cierto, alguno pensará que, habiendo un porcentaje mínimo para las elecciones locales, como también sucede para las nacionales, sería conveniente que lo hubiese también en las europeas, para evitar que la voz del separatismo llegue a Europa. La respuesta es que, de momento, la legalidad vigente española no lo permite.

Tengamos fe en que esos límites mínimos que existen en las Generales (ahora del 3%), o en Ayuntamientos (del 5%), se puedan reajustar y aplicar en todos los ámbitos fijando unas reglas que, sin complejos y pensando en la gobernabilidad nacional, otorguen representatividad en favor de los que respetan y sienten orgullo de pertenencia, sin cuestionar las reglas constitucionales y, por encima de todo, la unidad de la nación española.

Acabo haciendo un paréntesis que veo didáctico. Recuerdo la última carrera del Mundial de Fórmula 1 en 2007. Dos “balas de plata” competían por un campeonato. Tenían a tiro ganarlo el británico Hamilton y nuestro Fernando Alonso pero, entre tanto rifirrafe entre ambos, se les coló el Ferrari rojo de Raikkonen por medio logrando imponerse y ganar el Mundial. Se consumó lo que todos pensábamos que no iba a pasar, teniendo en cuenta la trayectoria a lo largo del año de toda la competición.

Pero fue en el último momento, al cerrar temporada con el GP de Brasil, cuando la ilusión se desvaneció proclamándose campeón quién todos pensaban que no lo merecía y dejando a los dos pilotos McLaren encabritados… no me quiero ni imaginar la frustración que se daría si hubiese sido esa carrera teniendo en liza tres balas de plata y tres pilotos de la misma escudería “tirándose de los pelos”.

A veces tres son multitud.

Haz que no vuelva a pasarnos.

Javier Megino

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Javier Megino
Publicación anterior

Collboni (PSC): «Ningún barrio sin una guardería pública»

Siguiente publicación

Sostiene Sergio Fidalgo

Contenido relacionado

dignidad
Opinión

La sublimación de la ignominia y corrupción de un primer ministro

sábado, 25 de abril de 2026
Opinión

Un primer paso ilusionante: acuerdos con el sello de la «prioridad nacional»

sábado, 25 de abril de 2026
Foto: Guardia Civil.
Opinión

El apoyo que merece la Guardia Civil

viernes, 24 de abril de 2026
Siguiente publicación

Sostiene Sergio Fidalgo

Rivera: “Necesitamos un gran resultado para frenar el gobierno de Sánchez e Iglesias con sus socios independentistas”

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?