
En el partido de ida contra el Zorya ucraniano los pericos tuvimos resumida nuestros 119 años de historia. Fue una píldora condensada de los que hemos vivido día tras día a lo largo de nuestra trayectoria.
Primero teníamos cierto optimismo al ser un rival desconocido, y parecía que la clasificación para la fase de grupos podía ser coser y cantar. Pero, en el fondo de nuestro corazón latía cierto pesimismo…
Y en la primera parte los peores presagios se cumplieron. Nuestro equipo parecía ‘empanao’, los desconocidos corrían como locomotoras y nos pillaron en un despiste para ponerse por delante en el marcador.
Tras un inicio de la segunda parte esperanzador, y empatar tras mucho esfuerzo, llegó lo que parecía nuestro momento de gloria. Un penalti de libro en homenaje a Don Ricardo Zamora, que popularizó la ‘zamorana’, que es un despeje con el codo.
Nos la prometíamos muy felices, y fallamos. Y cuando parecía que la cosa pintaba mal, con dos latigazos al estilo de la época gloriosa de Tamudo nos pusimos por delante en la eliminatoria.
Si en la vuelta vemos el mágico Espanyol de las finales de Mestalla o el Bernabéu, la clasificación está asegurada. Pero cómo nos aparezca el ‘equipo aspirina’ que tantas veces hemos visto…
Estoy convencido que este año la moneda saldrá ‘cara’ y llegaremos lejos en la Europa League. Eso sí, por favor que no vendamos nada más y, si es posible, que traigan algún otro delantero. Porque si se nos resfría Ferreyra las pasaremos canutas.
Por Sergio Fidalgo
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