Valoración resultados 21D

Como no podía ser de otro modo, tras la cita de ayer ante las urnas en las elecciones autonómicas catalanas, mi columna de esta semana versara acerca de la valoración personal que hago de los resultados.

Supongo que no soy el único que ha perdido la cuenta, en lo que se refiere a citas electorales autonómicas en estos últimos años y, si puedo sacar una conclusión rápida y global de las mismas, resumiría diciendo que todo sigue igual aunque, esperanzadoramente, el separatismo sigue a la baja, pese a todo el victimismo, circo mediático, adoctrinamiento, tergiversación, manipulación, mentira y propaganda que les caracteriza.

Con datos reales la situación derivada de los comicios de ayer es de victoria agridulce del constitucionalismo:

-Al menos podemos decir que ha ganado un partido constitucionalista, puesto que otro no ha llegado al mínimo que se planteó como objetivo y el tercero sencillamente ha desaparecido.

-Los réditos electorales por la aplicación del artículo 155 se han concentrado penalizando expectativas de los dos partidos tradicionales de Gobierno nacionales… que pueden dejar de ser dos pronto.

-Se vislumbra la incertidumbre en la perspectiva nacional, ante el descalabro del partido en el poder y la efervescencia de quien ha sabido atraer el electorado unionista.

-Los costes por la inacción duradera y permisiva con el separatismo, por parte del bipartidismo tradicional nacional desde el retorno de la democracia, llega a su máxima expresión.

-La penalización al partido del Gobierno nacional ha sido espectacular, con un llamativo retroceso en localidades singulares en las que se daba por supuesta una fuerza que se ha diluido.

-El voto útil que ha caracterizado al electorado defensor del españolismo en Cataluña se ha reorientado definitivamente. El problema ya es real para el PP que, en su caída libre, recala en el grupo mixto.

-En el bando contrario, ha salido más rentable el excursionismo fugitivo, con óperas y cafés futboleros en insultante libertad, frente al victimismo carcelario.

-El techo del 47-48% del separatismo sigue siendo el límite. Hablar del resultado aludiendo a “todos los catalanes” no es válido. Continúan siendo minoría en sufragios.

-Sigue el separatismo viviendo de sus reglas del juego. El reparto de escaños es favorable a sus intereses, fruto del viciado peso de las circunscripciones que les son favorables.

-El separatismo retrocede una vez más. Esta vez de 72 escaños a 70.

-La suma de escaños de C´s +PSC + PP pasa de 52 a 57, es decir, ganamos 5 escaños.

-La Cataluña que es motor de la economía, la que vive y trabaja en Barcelona y el arco metropolitano se posiciona con claridad en contra de la ruptura, en contra de lo sucedido en la parte subsidiada que sustenta la mayoría parlamentaria (no social) de los que quieren romper España fracturando Cataluña..

-Notable retroceso de los Comunes que han visto como su proporción independentista, de la mano de su líder Fachín, ha recalado en fuerzas con el líder fugado o encarcelado.

Aplicando un criterio igualitario en el peso específico de cada voto (ver tabla anexa), la situación que evidenciaría un hipotético Parlament sobre la base de una circunscripción única en la que todos los votos valiesen igual, estos serían mis comentarios:

-Bajo la citada hipótesis de equivalencia de pesos de los sufragios los 7 partidos mantendrían su grupo parlamentario, al alcanzar todos ellos el mínimo de 5 diputados.

-Ciudadanos se vería penalizado perdiendo 2, pero seguiría siendo ganador y con mayor margen frente a sus seguidores, al ser de 5 diputados en lugar de 3 frente al segundo.

-Los dos partidos hegemónicos del separatismo se equilibrarían, con 30 diputados cada uno, lo que supone una suma de 60, en lugar de 66 como han alcanzado con resultados reales. Perderían por tanto 6 por aplicar el criterio igualitario en el valor de cada voto.

-La relación de fuerzas entre separatistas y constitucionalistas se equilibra, al pasar de una relación 70 -57 a otra 66-59. La diferencia se recortaría de 13 a 7 diputados.

-Y, si implicamos a los Comunes en el recuento, que debo hacerlo en el lote no rupturista (puesto que el sector “fachista” ha abandonado el partido y reubicado entre los del lazo amarillo), esa relación pasaría de ser 70-65 a 66-69. Demostraría que, con ese prisma alejado de la actual Ley electoral favorecedor del separatismo, la “vuelta a la tortilla” sería factible.

Conclusiones:

-El impacto en la economía, la fuga de empresas, la incertidumbre latente, la obsesión enfermiza en el monotema, la fractura social, etc. se han significado en las elecciones pero menos de lo esperado.

-La mitad de la sociedad sigue viviendo en una realidad paralela en la que la ilusión manipulada (en escuelas y medios) sigue dominando a muchos electores. Pero pese al adoctrinamiento evidente y la manipulación interesada, se mantiene el techo electoral del 47-48% para las posiciones secesionistas.

-Los defensores de la legalidad y la Constitución podemos mantener la cabeza alta y sentirnos orgullosos. Tenemos más votos, recortamos diferencia de escaños y uno de nuestros partidos ha ganado. Es un éxito sin paliativos, pese a que todos hubiésemos visto con mejores ojos un triunfo que sumase y apartase del poder a los que quieren hundir a  Cataluña.

-Conviene que se analicen escenarios a corto y medio plazo, dada la posibilidad de que existan problemas para la gobernabilidad teniendo 18 imputados entre los electos. Apariencia de continuismo, pero acortando diferenciales y poniendo contra las cuerdas a los sectores separatistas en declive.

-Gran duda en lo que puede derivar de estos resultados en el contexto nacional. La pérdida de grupo parlamentario y los costes inherentes que ello supone puede quebrar presupuestos y hacer mucho daño. Este tema requiere de un análisis a futuro que plantee soluciones de continuidad si no quieren desaparecer definitivamente.

-Al menos los resultados, al ganar todos, no se han visto cuestionados por los que están acostumbrados a votar sin seriedad y jugando con las cartas marcadas. Algo que sucedería si hubiésemos ganado los que defendemos el constitucionalismo y nos significamos en favor de nuestra Carta Magna de 1978.

-Los que hemos querido siempre a España, la queremos ahora y la seguiremos queriendo, seamos los que seamos, ahí estaremos. De momento nos toca brindar por ese 52.5% victorioso.

OS DESEO UNA FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO AÑO 2018

Javier Megino es Vicepresidente Ejecutivo de Espanya i Catalans.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
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