
Maria Rovira, regidora de la CUP en el Ayuntamiento de Barcelona, demuestra la falta de transparencia de esta formación a la hora de dar explicaciones de los asuntos que le afectan.
En una entrevista el el digital Liniasants.cat esta regidora evitó contestar de manera clara a las preguntas de los dos periodistas que la entrevistaron sobre el porqué María José Lecha, que fue la cabeza de lista municipal en las elecciones del 2015, dejó el acta de concejal.
A la pregunta «quién no ha acabado el mandato ha sido María José Lecha. ¿Qué pasó exactamente con ella«, Rovira contestó «hubo un documento por parte de ciertos núcleos de las asambleas de la CUP en el que se ponían de manifiesto, según su punto de vista, una serie de malas prácticas que había habido por parte de la regidora«.
Los periodistas repreguntaron cuáles eran esas «malas prácticas», y Rovira intenta eludir la cuestión afirmando que «en el documento se especificaban, pero no se quiso hacer mucha difusión pública porque entendíamos que no era necesario hacerlo y, por lo tanto, tampoco lo haré yo ahora«.
A esta respuesta los periodistas preguntaron si «no era una buena oportunidad para demostrar la transparencia que ustedes [la CUP] siempre reinvindican».
Y Rovira volvió a eludir el explicar cuáles eran esas «malas prácticas» y respondió «valoramos que era una cuestión interna de la CUP. Y con los mecanismos de la organización se articularon las explicaciones que se quisieron dar internamente«.
Rovira, en cambio, sí que decidió ser clara y contundente a la hora de valorar la gestión del gobierno municipal y se mostró muy dura con los comunes, a los que acusó de «dinamitar» sus «principios políticos»
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