En el edificio consistorial de la localidad alavesa de Laguardia, cuyo casco antiguo tiene mucho encanto y vale la pena visitar, hay un bonito reloj carillón con tres autómatas que hacen aparición en cuatro horarios a lo largo del día: al mediodía (12:00); y tres veces por la tarde 14:00, 17:00 y 20:00 horas. Y los meses de junio, julio, agosto y septiembre además también a las 13:00 y 22:00. Estos autómatas representan van ataviados con el traje y vestido típicos de Laguardia.
A la hora de la función una música típica de esta localidad, el pasacalles de San Juan, comienza a sonar en la plaza Mayor; a continuación, los tres autómatas comienzan su baile. Lo curioso es que el reloj va desajustado, y mientras bailan y suenan las ‘campanadas’ de la hora en punto, mientras las agujas van con unos minutos de retraso.
Es una curiosa alegoría de la sociedad vasca, que también padece desajustes entre los nacionalistas que marginan a los vascos constitucionalistas, y que van por delante de ellos, sin importarles dejar atrás a buena parte de los habitantes de esta comunidad autónoma, y sin que al independentismo que gobierna le afecte que muchos vascos no estén de acuerdo ni con el adoctrinamiento escolar, ni con el intento de imponer un monolingüismo en euskera.
NOTA DE LA REDACCIÓN DE ELCATALÁN: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















