
Esta jornada sin fluido eléctrico nos ha proporcionado varias lecciones a los catalanes: las diferentes administraciones públicas han demostrado que no están preparadas para una situación así. Servidor caminó y fue en autobús este mediodía, desde que se produjo el apagón y durante hora y media, por la zona de Sarrià, Diagonal, Campo del Barça, L’Hospitalet y Gran Vía y apenas vi un coche policial – de la Guardia Urbana de L’Hospitalet -.
Había algunos semáforos que funcionaban y otros no. En el Metro y en la Estación de Sants apenas había información para los viajeros que se agolpaban desesperados en las inmediaciones. En la estación de metro de María Cristina, en los primeros momentos del apagón, no vi a ningún trabajador mientras los usuarios no sabían que estaba pasando. Durante todo el día de hoy no ha habido suministro de agua en los barrios de Sarrià-Sant Gervasi más altos, dado que las bombas no han funcionado.
En la radio pública de la Generalitat, en el programa nocturno que ha conducido Agnés Marqués, no faltaron los tertulianos que aprovecharon la ocasión para vender el ‘España no funciona y Cataluña sí’, insinuando que con una gestión de la red eléctrica más descentralizada Cataluña habría recuperado antes la normalidad del suministro. Para el nacionalismo las catástrofes son como el cerdo, se aprovecha todo.

A la noche apareció el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, e intento arreglar el desaguisado de la nula gestión municipal durante toda la jornada anunciando que el Metro abriría toda la noche para facilitar la movilidad y que iban a instalar centenares de camas en varios puntos de la ciudad para que los afectados que se habían quedado atrapados en Barcelona pudieran dormir a cubierto. Dos buenas medidas en un mar de ineficacia.
Escucharemos muchas teorías sobre las causas y las consecuencias del apagón. Yo, como en el caso de la dana que afectó de manera devastadora a zonas de Valencia y Castilla – La Mancha, me quedo con que nos están sangrando a impuestos para mantener un montón de administraciones públicas que, cuando hay una emergencia, demuestran sobradamente que no funcionan. Tenemos un Estado caro e ineficaz, entendiendo por «Estado» desde el ayuntamiento más pequeño a La Moncloa. Esto no puede seguir así.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















