Siempre nos quedará París… y Societat Civil Catalana

2.055.000 votos a favor de los independentistas, el 48% de los votos; 70 escaños. 2.200.000 votos en contra; el 52% de los votos, 65 escaños.

Una injusta ley electoral, que prima el voto en la Cataluña interior, muy por encima de las áreas metropolitanas, negando el valor de “una persona un voto”, ha hecho, nuevamente, que la minoría social, tenga más representación en el Parlament de Catalunya, que la mayoría social.

El expectacular triunfo de C´s, ganando las elecciones y quedando como primera fuerza electoral, no ha sido acompañado por el éxito para PSC y PP.

No ha sido posible, en este asalto, doblarle el pulso a la mayoría absoluta secesionista.

La próxima composición del Parlament alberga dudas importantes:

¿Recogerán su acta de diputado los 2 miembros de ERC: Oriol Junqueras y Toni Comín?

¿Harán lo propio los 2 diputados de JxS: Carles Puigdemont y Jordi Sánchez?

Si no lo hacen, perderán la mayoría absoluta en la cámara.

Si lo hacen los 2 fugados, serán detenidos.

En cualquier caso, previsiblemente en un plazo máximo de 1 año, 14 de los nuevos electos, 7 de ERC y 7 de JxS serán juzgados e inhabilitados, como antes lo fueron Joana Ortega y Francesc Homs, por delitos de menor pena.

Eso en el mejor de los casos.

En el peor, si persisten en su actitud de revelarse contra la Constitución y L’Estatut, nuevos miembros del Govern podrían ser detenidos, procesados e inhabilitados.

El ya popular artículo 155 de la C.E. sigue vigente; y los jueces y tribunales que han de aplicarlo, también.

Con estos mimbres, el clima político, lejos de calmarse, pudiera empeorar; y con él la inestabilidad jurídica y la inseguridad económica que está hundiendo el tejido empresarial catalán. Mayor decrecimiento económico; mayor deuda pública y mayor ejército de parados. Esto es lo que se vislumbra en el horizonte a corto plazo.

El Gobierno del Estado, aunque debilitado por los resultados de su partido en Cataluña, no puede mirar para otro lado, aunque quisiera. No puede evitar tener que asumir su responsabilidad jurídica. Tendrá que volver a actuar, y esta vez con mayor contundencia, poniendo en peligro la continuidad misma de las instituciones autonómicas. Legislativo y Ejecutivo. Parlament y Govern de la Generalitat.

Y eso no dependerá solamente del Ejecutivo Central. Dependerá de que el nuevo Govern decida apartarse de la vía insurreccional y deje de tomar decisiones unilaterales para las que carece de competencias.

Si no lo hace así; si insiste en el auto-golpe de estado institucional; la disolución de las instituciones de gobierno de Cataluña, y de la propia autonomía, estará servida.

Desde Societat Civil Catalana, seguiremos haciendo pedagogía e insistiendo con el respeto a la legalidad, la convivencia pacífica, la concordia y el SENY.

Barcelona 21 de Diciembre de 2017.

Xavier Marín. Responsable de Expansión Territorial en la Junta Directiva de SCC

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