La persecución contra el castellano no se detiene en Cataluña. Son una minoría, es cierto, pero no dejan vivir en libertad al conjunto de la ciudadanía que no tiene ningún problema con la lengua. Lo peor, es que dicha persecución también se alienta desde el Govern de turno, también desde el de Salvador Illa.
Buceando en las redes sociales independentistas nos hemos topado con un nuevo señalamiento, en esta ocasión le ha tocado a unos trabajadores de los supermercados ‘Bonpreu’, cuyos propietarios siempre se han mostrado abiertamente independentistas. Más concretamente los que trabajan en la tienda del barrio de Sagrera en Barcelona, a los que un usuario de Instagram ha señalado por hablar en castellano.
Es el modus operandi habitual de los ‘hooligans’ del catalán que quieren imponer, cueste lo que cueste, el idioma regional al conjunto de los ciudadanos. Todo ello, sin importarles que ello pueda conllevar que pierdan su puesto de trabajo. Lamentable.

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