Carles Puigdemont ha perdido una magnífica oportunidad de explicarse ante toda España en una de las cámaras que representa la soberanía nacional, el Senado.
Podía haber explicado ante todos los senadores, antes de aprobar la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que estaba dispuesto a rectificar y a cumplir su obligación, que es acatar las leyes, y así intentar comenzar a arreglar lo que el Gobierno que él preside, y antes Artur Mas, han roto.
Pero no será así, el presidente de la Generalitat ha cambiado de idea y no rectificará ante los senadores. El secesionismo catalán sigue su camino hacia ninguna parte y sigue con su desafío.
Siempre cabe la esperanza que en el último momento cambie de opinión, y decida explicar ante toda España el único mensaje que puede paliar tanta tensión: “Acato la Constitución, retiramos las leyes ilegales aprobadas en el Parlament de Catalunya y me comprometo a no desafiar más las normas democráticas”.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















