Una estatua en la plaza Prim de Reus, que fue ensuciada por radicales separatistas con lazos amarillos de plástico y una bandera estelada, fue ‘liberada’ de estos símbolos para que recuperara su neutralidad.
Un grupo de vecinos de la Resistencia al secesionismo limpiaron este espacio público de estos símbolos excluyentes y lo recuperaron para el buen uso de todos los ciudadanos de la localidad, no solo los secesionistas.
La estatua está dedicada al General Juan Prim, que fue presidente del Consejo de Ministros de España, y unos incívicos le pusieron una ‘estelada’ como capa.
En este juego del ratón y el gato que se ha convertido el espacio público en Cataluña unos contaminan, ensucian e intentan apropiarse del mismo, los secesionistas, y otros limpian y lo recuperan para todos, la Resistencia.
Y así será hasta que aprendan que las calles son de todos, no solo de los que cuelgan lazos amarillos.


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